Santo Domingo.— Minutos antes de salir a escena, Yelidá Díaz amamantaba a su hijo Zahid entre bastidores. Cuando los productores de Velvet la vieron, le propusieron algo que no estaba en el libreto: entrar al escenario con el niño en brazos. Ella aceptó, y esa decisión espontánea terminó definiendo el regreso de la actriz dominicana a las tablas después de un año de ausencia.
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Díaz volvió con un personaje que no perdona errores: Yanisbelkis, una trabajadora de banca de lotería que enfrenta una crisis sentimental mientras espera a su cuarto hijo, protagonista de la obra “Banca Doña Tata”. La función marcó, además, su primer trabajo actoral después de convertirse en madre.
“Tenía un año sin actuar y estaba nerviosa. Volver con un personaje tan fuerte, demandante y cargado de emociones fue aún más retador”, reconoció la actriz.
El público reaccionó al ver a la artista entrar con su bebé, en un momento que ella misma no había anticipado. “Antes de entrar a escena le di el pecho a Zahid. El productor me vio y me propuso entrar con él. A la gente le causó mucha risa, pero a mí me dio seguridad”, relató Díaz.
una dinámica interactiva en la que el público participa directamente de la función. La actriz admite que imaginaba su regreso de otra manera. “Pensé que mi regreso a las tablas sería en un teatro grande, pero terminó siendo en un espacio alternativo, donde empecé. No sabía que iba a resultar tan emotivo”, manifestó.
Díaz había aceptado el proyecto antes de dar a luz, o durante sus primeros días de maternidad, sin prever la carga emocional que terminaría acompañando su retorno al escenario. Hoy, asegura, esa etapa no compite con su carrera, la complementa. “Soy trabajadora y artista, y ahora también soy madre. Algunas personas pueden pensar que una cosa no va con la otra, pero me gusta la nueva vida que estoy creando”, expresó.
En “Banca Doña Tata”, Yanisbelkis ve su vida sacudida cuando descubre la infidelidad de Danuilli, un motoconchista del barrio del que está embarazada. La obra combina el humor popular, el conflicto de pareja y las creencias arraigadas alrededor de los números de la suerte, ingredientes que han convertido a este tipo de montajes en un género propio dentro del teatro alternativo dominicano.
Con esta función, Yelidá Díaz marca una nueva etapa en su trayectoria, en la que retoma la actuación desde la experiencia de la maternidad y vuelve a los espacios alternativos que formaron parte de sus inicios en el teatro.