El experimentado ingeniero geólogo y de minas Miguel Peña solicitó al presidente Luis Abinader aprovechar de inmediato la sentencia regresa al Estado los yacimientos niquelíferos de Quisqueya I y declararla reserva fiscal.

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El también presidente del consejo directivo de la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (UTECO), única especializada en la formación de profesionales de la minería en el país considera que el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FONPER) debe ser instruido por el Poder Ejecutivo, previo cumplimiento de trámites, para abrir un proceso de licitación nacional e internacional y conceder nueva los derechos de explotación a una firma acreditada y con recursos técnicos y económicos.

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“Debemos aprovechar que la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos ha declarado el níquel reserva estratégica, lo que creó un fondo especial para financiar este tipo de proyectos”, recomendó.

“Procuremos evitar se repita la historia de la estatización de la Rosario Dominicana que tantos problemas le trajo al país”, dijo Peña, quien fuera director general de Minería cuando la actual mina de oro y plata de Cotuí fue licitada y fue a parar a la gigante canadiense Placer Domme y de ahí a otra gigante Barrick Gold, en el gobierno que presidió Hipólito Mejía.

El Tribunal Superior Administrativo (TSA) puso fin a casi siete décadas de concesión minera de Falconbridge Dominicana (Falcondo), al determinar que la empresa incumplió obligaciones esenciales mientras la explotación de los yacimientos de Quisqueya I permanecía paralizada desde noviembre de 2023.

La Segunda Sala del TSA acogió la acción presentada por el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper), en representación del Estado dominicano, y ordenó la terminación de los contratos de concesión suscritos hace casi 70 años, en 1956 y 1969, correspondientes a QuisqueyaI, una extensión de 22,392 hectáreas entre La Vega y Monseñor Nouel.

La sentencia núm. 0030-03-2026-SSEN-00332, emitida el 12 de agosto de 2026, consideró acreditados incumplimientos relacionados con la explotación de los recursos mineros, obligaciones económicas y laborales y la entrega de información técnica requerida por la legislación.

Según una nota de prensa, uno de los elementos determinantes fue que las operaciones productivas de Quisqueya estaban detenidas desde el 17 de noviembre de 2023, conforme a una certificación de la Dirección General de Minería. A esto se sumó que Falcondo no había entregado los informes semestrales de progreso correspondientes a 2023, 2024 y 2025, ni los informes anuales de operaciones de 2023 y 2024.

Hablando en el programa televisivo “Diario de Cuatro”, que se produce por los canales 48 de Claro y 52 de Altice a cargo de los periodistas Pedro Caba y Mozart Deláncer, el ingeniero Peña recordó que en su condición de Asesor Minero del Poder Ejecutivo hasta hace poco le correspondió preparar y entregar al Senado el informe sobre el caso Falcondo, el 25 de julio de 2024, que consta de 190 páginas, con la ayuda de numerosos técnicos especializados del gobierno.

Falcondo comenzó a operar con la entrada de la década de los 1970 y de inmediato se la consideró la octava mina más grande exportadora de níquel del mundo.

Sin embargo, por su experiencia acumulada en la gestión minera aquí y en otros países cree que el sistema de explotación de polimetálicos tradicional que se aplicó en Loma Peguera, Bonao, donde está emplazada la planta de extracción está superado por la gran cantidad de energía que demanda. Ahora, dijo, lo que se impone es un proceso hidrometálico.

Explicó que al ser más eficiente puede comenzar a operar de inmediato con las reservas contenidas en las “colas” que quedaron del proceso de extracción y refinación pasado, amontonadas en la mina con una riqueza comprobada de hasta más del 2% de níquel.

También que la concesión Quisqueya I incluye propiedades de Falcondo en las Lomas Peguera, Ortega y Miranda, además de otras que cedió a Perilya (Compañía Minera Dominicana) donde existen identificados otros yacimientos.

Dijo que si bien los últimos beneficiarios de Quisqueya I la empresa minera Americano Níquel dejó enormes pasivos financieros y abandonó la planta a su suerte hasta deteriorar partes importantes como la refinería, tanques de almacenamiento de combustibles en Haina, todavía Falcondo conserva la propiedad del oleoducto Haina-La Peguera, tres plantas de generación térmicas de 66 megavatios cada y sus partes conexas de inmenso valor, además de los propios yacimientos.