El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí, acusó este viernes a Estados Unidos e Israel de “distorsionar” los hechos e “invertir los papeles de víctima y agresor” en sus intervenciones durante la Asamblea General de la ONU.
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“Desde la tribuna de la Asamblea General, el presidente de Estados Unidos (Donald Trump) y el criminal primer ministro de Israel (Benjamin Netanyahu) intentaron distorsionar los hechos e invertir los papeles de víctima y agresor. EE. UU. y el régimen israelí no pueden encubrir sus actos criminales contra el pueblo de Irán”, aseveró Araqchí ante los medios frente al Consejo de Seguridad de la ONU.
El iraní subrayó que Estados Unidos “no puede afirmar de forma creíble” que defiende la no proliferación de armas nucleares “mientras ataca instalaciones nucleares pacíficas” supervisadas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OEIA).
“La acusación de que Irán está a punto de adquirir un arma nuclear es una gran mentira. Fue inventada por primera vez por Israel en 2003 y desde entonces Estados Unidos y los países europeos no han dejado de repetirla como loros”, aseguró.
En este sentido, señaló que Irán “ha sido un miembro fiel” del Tratado de No Proliferación desde 1970 y que la nación persa ha estado sujeta a una “exhaustiva” supervisión por parte de la OEIA durante décadas.
Asimismo, acusó a EE.UU. de infligir “deliberadamente un daño grave y previsible al pueblo iraní” y de “violar directamente sus derechos fundamentales, incluido el derecho a la vida, la salud, la medicina y la alimentación”.
Según el ministro, “esto no es diplomacia”, sino “coacción y terrorismo económico”, y además constituye “una violación flagrante y directa de las medidas provisionales vinculantes dictadas por la Corte Internacional de Justicia” en 2018.
Respecto al estrecho de Ormuz, apuntó que la inseguridad alrededor de esta estratégica ruta marítima es el “resultado directo” de la agresión por parte de Estados Unidos e Israel.
“No puedes bombardear un país, amenazar con su aniquilación, imponer un bloqueo marítimo y medidas coercitivas y esperar que la seguridad y la navegación se restablezcan automáticamente”, apostilló.
Araqchí añadió que la responsabilidad de la actual situación en Ormuz, por donde transitaba alrededor de un 20 % del suministro de crudo mundial, también recae “en los Estados de la región que permitieron y facilitaron la agresión al poner a disposición de los agresores su territorio, sus bases militares, su espacio aéreo y su infraestructura logística y de inteligencia”.







