Bata.- El papa León XVI celebró en el estadio de fútbol de Bata, donde se trasladó este miércoles durante su visita oficial a Guinea Ecuatorial, un encuentro con los chicos, chicas y familias y ante ellos afirmó: “La iglesia necesita el entusiasmo de los jóvenes”.

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A pesar de la fuerte lluvia que cayó durante el encuentro, los jóvenes recibieron con enorme entusiasmo al pontífice y aplaudieron con fuerza sus mensajes: “El futuro es vuestro”, exclamó Robert Prevost en un país donde la media de edad es de 20 años.

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Comenzó el encuentro con las familias, recordando el discurso de san Juan Pablo II cuando en su visita en 1982 pidió a los guineanos que diesen siempre ejemplo de concordia entre ellos.

“De amor mutuo, de capacidad de reconciliación, de respeto efectivo a los derechos de cada ciudadano, familia, grupo social. Respetad y promoved la dignidad de todas las personas en vuestro país, como seres humanos y como hijos de Dios”, dijo entonces Karol Wojtyla.

Cuarenta y cuatro años después, León XIV hizo suyas esas palabras y dijo: “Son palabras que aún hoy guían nuestros corazones y que deben iluminar su camino, mientras se preparan para las responsabilidades que les esperan en el futuro”.

En este acto escucho los testimonios de algunos fieles como Alicia, una trabajadora que dijo que le cuesta que, debido a ser mujer, la tomen en serio. Su testimonio sirvió al papa para pedir que los jóvenes, hombres y mujeres, “no busquen el éxito fácil, sino que elijan la cultura del esfuerzo, de la disciplina, del trabajo bien hecho y que esto sea valorado”.

Pidió a los jóvenes construir “un mundo mejor, basado en el respeto por la vida que nace y crece, y en el sentido de responsabilidad hacia los pequeños”.

También citó el testimonio de Víctor Antonio, niño que creció con una madre soltera. “Nos ha recordado que acoger la vida requiere amor, compromiso y cuidado, y estas palabras en boca de un adolescente deben hacernos pensar seriamente en lo importante que es proteger y cuidar a la familia y los valores que se aprenden en ella”.

“Seamos testigos cada día de que amar es hermoso, de que las alegrías más grandes, en todos los ámbitos, provienen de saber dar y de entregarse, especialmente cuando servimos a los más necesitados”, dijo entre los gritos de júbilo de los jóvenes a pesar de la incesante lluvia.

También citó las palabras del papa Francisco al asegurar que “la caridad, cultivada en los hogares y vivida en la fe, puede transformar verdaderamente el mundo, incluso en sus estructuras e instituciones”.

El papa regresará después a la capital Malabo, donde mañana celebrará una misa y regresará a Roma tras 11 días en los que ha visitado también Argelia, Camerún, Angola.