Genrris Agramonte
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El Senado de la República convocó oficialmente a sesión ordinaria para este miércoles a las 2:00 de la tarde, con el objetivo de conocer el proyecto de reforma al Código Penal, aprobado en segunda lectura por la Cámara de Diputados el pasado lunes con 120 votos a favor y 17 en contra.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, confirmó la convocatoria y aseguró que existen las condiciones políticas y logísticas necesarias para el debate.
Los legisladores centrarán su atención en un paquete de aproximadamente 40 modificaciones puntuales, introducidas y validadas previamente por la Cámara de Diputados.
El proyecto aprobado por la Cámara Baja modifica de manera sustancial la Ley 74-25, considerada la base de la reforma penal contemporánea en la República Dominicana.
El texto legislativo busca subsanar vacíos normativos históricos y adaptar la justicia penal a las nuevas modalidades delictivas que afectan a la sociedad moderna.
Entre los cambios más significativos se encuentra la tipificación de más de 70 nuevos delitos y agravantes penales, así como el aumento drástico de las sanciones para crímenes complejos, con penas máximas acumulativas que prometen transformar el sistema penitenciario y judicial del país.
La reforma también pone un foco riguroso sobre la corrupción administrativa, redefiniendo las penas aplicables a la malversación de fondos públicos y al enriquecimiento ilícito. Estas modificaciones responden a un reclamo social generalizado que exige mayor transparencia y herramientas jurídicas más severas para castigar los delitos de cuello blanco.
El ámbito digital y tecnológico recibió una profunda actualización. La nueva legislación penal tipifica formalmente conductas modernas como el ciberbullying, el hostigamiento digital y el acoso a través de plataformas de mensajería instantánea.
Asimismo, establece sanciones específicas para la difusión de imágenes, videos o audios íntimos sin consentimiento, con el objetivo de proteger la integridad moral y la privacidad de los ciudadanos frente al auge de las redes sociales y las filtraciones maliciosas.
De acuerdo con el procedimiento constitucional vigente, el Senado de la República tiene ahora la facultad de ratificar el texto enviado por los diputados o introducir nuevas enmiendas, lo que marcará la fase decisiva de la reforma penal dominicana.









