Dalton Herrera

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El más reciente estudio de fraude de TransUnion reveló que el 6.5% de los intentos de transacciones realizadas por los consumidores en República Dominicana en 2025 fueron sospechosos de fraude digital , por encima del promedio global del 3.8% y convirtiéndose en el segundo nivel más alto de América Latina entre los países analizados, después de Nicaragua.

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De igual forma, entre los consumidores encuestados por TransUnion2 que dijeron haber perdido dinero por fraude digital durante el mismo periodo (incluyendo estafas por correo electrónico, internet, llamadas y mensajes de texto), la pérdida mediana reportada fue de RD$125.784, la segunda más alta entre los países de la región analizados.

A pesar de que a nivel mundial se observa una disminución en la tasa de sospechas de fraude digital, los estafadores continúan adaptándose y recurriendo a tácticas de alta confianza basadas en el engaño que pueden eludir las medidas de seguridad tradicionales, mientras que el impacto para los consumidores continúa siendo significativo.

Estos son algunos de los resultados del más reciente Informe de TransUnion Actualización H1 2026: Principales Tendencias de Fraude, que combinan los resultados de encuestas a consumidores con información de la red global contra el fraude de TransUnion para analizar cómo están cambiando los patrones de fraude en los distintos mercados y canales digitales.

“Los resultados indican un escenario en el que los delincuentes están aprovechando la confianza existente, las cuentas activas y las relaciones digitales ya verificadas”, señaló Danilda Almánzar, gerente de TransUnion en República Dominicana. “En República Dominicana, los estafadores tienen éxito donde ya existe confianza, sobre todo en las principales plataformas digitales, en las cuales los consumidores esperan seguridad y legitimidad. Aunque las tasas generales de fraude digital tiendan a disminuir, el fraude puede seguir siendo muy perjudicial y costoso para las personas — especialmente cuando los estafadores logran que sus mensajes fraudulentos parezcan creíbles y familiares”.

El ‘vishing’ se perfila como la principal causa de las pérdidas por fraude reportada por los consumidores en el país.

Los consumidores dominicanos se enfrentan cada vez más a intentos de fraude coordinados, basados en robo de identidad y que operan a través de múltiples canales, patrones similares a los que se observan en economías digitales maduras. Además, el fraude se está infiltrando cada vez más en las interacciones digitales cotidianas.

Entre las personas que reportaron haber perdido dinero por fraude digital en el último año, el 40% señaló al ‘vishing’ – llamadas telefónicas o mensajes de voz fraudulentos que buscan obtener información personal – como la causa de sus pérdidas. Esto indica que las pérdidas no se producen porque los consumidores hayan realizado transacciones en entornos de alto riesgo, sino porque los estafadores lograron infiltrarse con éxito en entornos que parecían creíbles, familiares y de confianza.

Como se señaló anteriormente, los consumidores locales registraron la segunda mayor pérdida mediana por fraude digital entre los países de la región analizados, lo que confirma que este fenómeno ha dejado de ser marginal. Por el contrario, tiene un impacto real y cada vez más extendido: el 32% de los dominicanos manifestó haber perdido dinero por cuenta del fraude digital en el último año. Lejos de tratarse de estafas aisladas, las pérdidas están cada vez más vinculadas a interacciones digitales cotidianas, en las que la rapidez, la familiaridad y la rutina reducen las oportunidades para detenerse y verificar.