Teherán. Irán acusó este martes a Estados Unidos de haberse vuelto “adicto” a las sanciones y de recurrir a ellas por su incapacidad para avanzar por la vía diplomática, en respuesta a las declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien aseguró que Washington está “asfixiando” a Irán mediante su presión económica.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!
“Más allá de su evidente patetismo, esta afirmación es una clara muestra de la adicción compulsiva de Estados Unidos a las sanciones”, afirmó el lunes por la noche en X el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
El diplomático denunció que cada vez que Washington “demuestra ser incapaz de recurrir a la diplomacia, se refugia en las sanciones y cada vez que estas no producen resultados, simplemente aumenta la dosis”.
“Esto ya no es ‘política’, sino ‘hábito’; y, lo que es aún más peligroso, es una adicción que ha desplazado al propio pensamiento”, sostuvo.
Así reaccionó el portavoz de la diplomacia iraní a las declaraciones de Bessent, quien defendió el lunes la presión económica de Washington sobre Teherán y afirmó que Estados Unidos está “asfixiando” a la República Islámica mediante un bloqueo económico.
Bagaei indicó que Irán ha demostrado durante décadas que no se dejará “estrangular por estos argumentos agotados”.
“El verdadero riesgo es que los políticos estadounidenses, aferrados a este mal hábito, terminen estrangulando sus propias oportunidades de lograr una salida menos humillante de una crisis que ellos mismos han provocado”, aseveró.
Estados Unidos ha reimpuesto el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes desde mediados de julio y ha ampliado las sanciones sobre Teherán como parte de su estrategia para obligar a Irán a sellar un acuerdo de paz y a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Teherán, por su parte, ha asegurado en los últimos días que no mantiene negociaciones con Washington, aunque ha reconocido que el intercambio de mensajes a través de intermediarios continúa.
Además, Irán ha condicionado cualquier avance diplomático al cumplimiento por parte de EE.UU. de sus compromisos en el memorando de entendimiento firmado entre las partes el 17 de junio.
La República Islámica, que también mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, ha afirmado que su reapertura depende de que Washington cumpla una serie de demandas, como el fin de las acciones militares, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y de las sanciones, la liberación de los fondos iraníes congelados y el pago de reparaciones de guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió ayer a Irán y dijo que su país también exige una indemnización por los daños causados por la República Islámica en diversos conflictos y atentados durante las últimas cinco décadas. EFE









