El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), al segundo trimestre de 2026 el total de ocupados de la economía dominicana alcanzó 5,271,005 trabajadores, para un incremento interanual de 2.9 %, equivalente a 147,456 nuevos ocupados netos con respecto a abril-junio de 2025.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!
Con este resultado, la tasa de ocupación (TO) y la tasa global de participación (TGP) se situaron en 63.2 % y 66.8 %, respectivamente, manteniéndose en niveles cercanos a sus máximos históricos y reflejando una elevada utilización de la fuerza de trabajo en el contexto de la región.
En términos de composición de la generación de empleos, del incremento interanual de 147,456 ocupados netos registrado en los últimos doce meses, los trabajadores formales contribuyeron con 74,794 nuevos ocupados, equivalentes al 50.7 %, mientras que los informales aportaron los 72,663 restantes, para un 49.3 %. De esta manera, la tasa de
informalidad total se ubicó en 53.8 % en el segundo trimestre de 2026, por debajo del promedio histórico de 56.7 % registrado en la serie de la ENCFT desde 2014.
El BCRD explica que la ENCFT es una encuesta por muestreo probabilístico que tiene por objetivo principal estimar el vínculo de las personas en edad de trabajar con el mercado laboral, así como servir de fuente de datos para dar seguimiento a la evolución de la pobreza monetaria.
Agrega que la misma está diseñada para generar resultados representativos a nivel de todo el país y de forma desagregada de las cuatro grandes regiones: Ozama o Metropolitana, Norte o Cibao, Sur y Este, recopilando información de manera continua en una muestra de 8,480 viviendas con periodicidad trimestral y un nivel de confianza de 90 % en la estimación de los indicadores laborales.
Desde el punto de vista demográfico, del total de 5,271,005 ocupados, el 57.0 % corresponde a hombres y el 43.0 % a mujeres. En términos de la generación neta de empleos durante los últimos doce meses, las mujeres explicaron la mayor parte del incremento observado, con 127,742 nuevas ocupadas, equivalentes al 86.6 % de los nuevos puestos de trabajo, mientras que los hombres aportaron 19,714 ocupados adicionales.
En cuanto a los indicadores de desempleo o subutilización de la fuerza de trabajo, la tasa de desocupación abierta (SU1), definida como el porcentaje de las personas desocupadas que se encuentran buscando activamente empleo como proporción de la fuerza laboral, se ubicó en 5.3 % en abril-junio de 2026, registrando un aumento de 0.3 puntos porcentuales con respecto al 5.0 % observado en igual período del año anterior.
En cuanto a la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo SU3, indicador equivalente a la anteriormente denominada tasa de desocupación ampliada, que incorpora tanto a las personas desocupadas que se encuentran buscando activamente empleo como aquellas disponibles para trabajar, aunque no estén buscando, se situó en 8.7 % en abril-junio de 2026, mostrando un aumento de 0.3 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre del año anterior.En términos de la dinámica de transición del mercado laboral de abril-junio 2026 con respecto a el mismo período de 2025, se observa que el 92.6 % de las personas ocupadas conservó su condición de encontrarse realizando una actividad productiva, un 5.9 % de los ocupados salió de la fuerza de trabajo pasando a la condición de inactivo y el 1.5 % restante pasó de la ocupación a la desocupación. Asimismo, del total de desocupados un 44.0 % se movilizó hacia la ocupación un año después, un 28.3 % mantuvo su situación de desocupado y el 27.7 % restante pasó a la inactividad; mientras que, del total de las personas inactivas (fuera de la fuerza de trabajo), el 81.3 % conservó su condición en dicho período de doce meses, el 15.9 % circuló hacia la ocupación y el 2.8 % se activó en la búsqueda de trabajo, contribuyendo estos movimientos al aumento de la fuerza de trabajo o PEA.
Finalmente, el mercado laboral dominicano ha logrado mantener elevados niveles de participación, un ritmo adecuado de generación de empleos y tasas de desocupación relativamente estables, en línea con el desempeño de la economía dominicana en el contexto de un entorno internacional caracterizado por elevada incertidumbre, vinculada a las tensiones geopolíticas y su impacto en los precios del petróleo y derivados.









