El Ministerio Público presentó ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional la solicitud de 18 meses de prisión preventiva contra las 26 personas arrestadas en la Operación Cobra 2.0-A, quienes son vinculadas al entramado de corrupción administrativa que sustrajo fondos públicos aprovechándose del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa).

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La procuradora de corte Mirna Ortiz, titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), resaltó la solidez de la investigación del Ministerio Público y valoró las pruebas que sustentan la solicitud de imposición de la medida de coerción.

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“En la noche de hoy el Ministerio Público ha presentado su solicitud de medida de coerción en contra de los imputados en esta operación. 10 de los imputados han admitido los hechos, han estado conteste con los hechos que el Ministerio Público les ha imputado, lo que evidencia la fortaleza de nuestras imputaciones”, dijo a periodistas que la abordaron a la salida del tribunal luego del aplazamiento de la audiencia para este jueves, 24 de septiembre.

“La única realidad que sucederá en este proceso, al finalizar, es que el juez impondrá las medidas de coerción que ha solicitado el Ministerio Público a cada uno de los encartados”, dijo Ortiz, quien encabeza el equipo litigante que representa al Ministerio Público en la audiencia junto al procurador adjunto Wilson Camacho, director general de Persecución.

El procurador adjunto Wilson Camacho presentó las pruebas y argumentos que deben ser tomados en cuenta para imponer la prisión preventiva contra las 26 personas arrestadas.

El equipo del Ministerio Público también lo integra el procurador de corte Héctor García y los fiscales litigantes Rosa Alba García, Ernesto Guzmán Alberto, Emmanuel Ramírez y Yudelka Holguín.

Pasadas las 3:00 de la tarde de este miércoles, el juez Rigoberto Sena ordenó al Ministerio Público presentar su solicitud de imposición de medida de coerción contra el entramado de corrupción administrativa enfrentado con la Operación Cobra 2.0-A.