Humberto Almonte

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Analista de Cine

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Se cita bastante la frase de 1 de Corintios 13: «El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta». Esta frase, como enunciado motivador suena bastante bien, pero no necesariamente funciona para la realidad diaria de una enorme cantidad de parejas tal y como lo demuestra la película dominicana Interior Apartamento Dia.

Lo complejo de la supervivencia en las competitivas sociedades actuales es la prueba de que la paciencia o una enorme cantidad de afecto en las relaciones no consigue evitar las rupturas entre las parejas, ni es real el mito urbano que su causa es por la falta de amor. Se olvidan de otro factor que es el económico. La falta de dinero para sostener ese amor es un cruel elemento que destruye parejas, sean esos amores cobardes o valientes. 

¿De qué va la película? Omar y Nini son una joven pareja en pleno apogeo, viviendo juntos en un pequeño apartamento en Santo Domingo donde hacen el amor y atienden a su gata ciega, Luna. Cuando sus rumbos profesionales empiezan a desviarse y se exponen profundos resentimientos entre ellos, una nueva oportunidad laboral para Nini ofrece un salvavidas. Ambos andan en busca de algo que pueda reactivar su relación, pero en un nuevo mundo de decisiones adultas se darán cuenta de que lo difícil no es comenzar, sino continuar.

 

La dirección es de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán, el guion es de Israel Cárdenas y la producción corresponde a Lantica Studios, Purpleline Productions, Aurora Dominicana. El elenco lo componen Maia Otero, Juliano Kunert, Camila Santana y Suzette Reyes, entre otros, y la duración es de 91 minutos. 

Los realizadores, con la limpieza y efectiva expresividad narrativa que los caracteriza, no buscan enrevesadas estructuras dramáticas ni nada que se le parezca, presentándonos las altas y las bajas a las que Nini y Omar se enfrentan. Lo afectivo y lo laboral dominará la suerte de la pareja. 

De la pareja al cine y de ahí al más acá 

La riqueza de matices se superpone con la estética cuasi franciscana o minimalista elegida por Laura Amelia e Israel, pues estamos delante de una obra cinematográfica que pone el acento en el factor humano, los problemas de interacción con la sociedad, sobre todo la sociedad laboral, y lo cotidiano libre de todo adorno narrativo superfluo, descansando en una sencillez alejada de esteticismos vacuos. 

Omar (Juliano Kunert) y Nini (Maia Otero) eligen la vida del trabajador, la de sostenerse con sus propios medios, la de no acudir al financiamiento de familiares con cierta holgura económica pudiendo hacerlo. Deciden construir su vida y su felicidad desconectándose del cordón umbilical familiar, lo que no es poco ni fácil. 

De paso, con su estilo de cine dentro del cine, o si quisiéramos describirlo, con un lenguaje más técnico  de la puesta en escena de profundidad, revela mucho de la compleja situación económica de quienes viven del cine o de muchos de ellos cuyo sustento depende de un trabajo a la vez, algo muy lejano de las descripciones de los críticos radicales o desconocedores quienes asumen la leyenda urbana que dice que “todos los que trabajan en el cine dominicano se están enriqueciendo”, y no, quizás unos pocos sí, pero muy pocos. 

Una de las grandes cualidades de Interior Apartamento Dia es su retrato de los inicios de cualquier pareja joven, de una etapa por la que muchos hemos pasado en nuestras vidas, presentando una imagen tan real como la vida misma y con la que muchos podemos identificarnos. De hecho, nos hace sentir y nos hizo sentir con una enorme precisión situaciones vividas anteriormente y que la película nos hizo recordar como si fuesen flashbacks propios de cada uno de los espectadores. 

Juliano Kunert como Omar y Maia Otero como Nini, ellos mismos creadores y trabajadores en la cinematósfera dominicana, se reinterpretan en cierta forma encarnando sus personajes desde el doble eje de su propia visceralidad y experiencia vital. La organicidad de la interpretación de ambos podría suscribir aquellos versos de Miguel Hernández en Elegía cuando dice: «voy de mi corazón a mis asuntos”. En este caso, Maia y Juliano van desde su vida a sus asuntos laborales, cinematográficos o de cualquier tipo. 

Cine, cine, cine, más cine por favor 

¿Cómo se puede ser tan preciso describiendo vidas y oficios? Pues no hay velos ni secretos en esto puesto que Laura Amelia e Israel, siendo compañeros en la vida y en el cine, logran el tratamiento temático de la película junto al fluido guion de Israel que están garantizados desde unos puntos de vista documentados en su experiencia de vida de pareja y de oficio. De ahí la profunda solidez expresiva que transmite su obra. 

Interior Apartamento Dia de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán nos introduce en un universo que no por ser conocido de todos, por sus creadores y por nosotros los espectadores, no dejamos de conectarnos con las realidades afectivas y laborales de esta pareja, de sus encuentros, desencuentros, entendimientos e incomprensiones, en una fábula cinematográfica que tiene mucho de realidad.