El petróleo intermedio de Texas bajó este viernes un 0.16 % y cerró la semana en 83.40 dólares el barril, mientras los inversores muestran cierto escepticismo sobre la guerra entre Estados Unidos e Irán tras los últimos movimientos de la Administración de Donald Trump.

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, restaban 0,13 dólares respecto al cierre anterior.

Publicidad

En el cómputo semanal, el precio del petróleo bajó en torno a un 4 %.

El mercado del crudo volvió a vivir una semana marcado por el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz, como lleva ocurriendo desde hace justo medio año, cuando EE.UU. e Israel lanzaron un operativo conjunto contra Irán que acabó, entre otras cosas, con la vida del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.

Esta semana, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó la operación ‘Paria Económico’, un sistema de sanciones con el que la Casa Blanca busca cortar “todas las opciones económicas” de Irán.

Sin embargo, este acontecimiento no tensionó de la misma manera a los inversores como sí lo hicieron anteriormente otros movimientos contra la República Islámica.

Varios analistas señalaron el carácter no violento de la estrategia, los avances del plan que el propio Trump había puesto en marcha para amenazar a Irán y la desconfianza de los inversores como las principales razones por las que el precio no se vio demasiado alterado.

La publicación de una información por parte del New York Times, sobre el plan del Departamento de Estado de EE.UU. para repatriar sus diplomáticos a las embajadas en Oriente Medio, provocó cierto alivio en los mercados. Igualmente, remaron en ese sentido las conversaciones entre Irán y Omán sobre un marco para crear una nueva ruta marítima por el estrecho de Ormuz.

Trump, por su parte, insiste en que no tiene prisa por retomar las conversaciones.

Sin embargo, varios diplomáticos de alto nivel de Pakistán, Omán y Catar, históricos intermediarios entre Washington y Teherán, han visitado esta semana la República Islámica.