El aumento de los precios de la energía y las materias primas vuelve a encender las alertas económicas globales. Un nuevo informe del Banco Mundial advierte que los conflictos geopolíticos y las interrupciones en cadenas de suministro podrían provocar uno de los mayores impactos sobre los mercados de commodities desde la invasión rusa a Ucrania en 2022.
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La situación ya está afectando costos de producción, inflación y proyecciones de crecimiento en distintas regiones del mundo.
El más reciente informe Commodity Markets Outlook del Banco Mundial proyecta que los precios globales de las materias primas aumentarán 16% durante 2026, impulsados principalmente por el fuerte incremento en energía, fertilizantes y metales estratégicos. Entre los factores que explican esta presión destacan las tensiones en Medio Oriente y las interrupciones en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita aproximadamente el 35% del comercio marítimo mundial de petróleo crudo.
Fertilizantes, alimentos y presión inflacionaria
Impacto en economías emergentes
El Banco Mundial estima que la inflación promedio en economías en desarrollo podría alcanzar 5.1% durante 2026, un punto porcentual más alto de lo previsto antes del conflicto. Al mismo tiempo, las proyecciones de crecimiento económico para estas economías fueron reducidas a 3.6%, reflejando el impacto de mayores costos energéticos, menor comercio y condiciones financieras más restrictivas.
El informe subraya que tanto países exportadores como importadores de commodities podrían enfrentar desaceleraciones económicas. Aproximadamente 70% de los importadores de materias primas y más del 60% de los exportadores podrían registrar un crecimiento menor al estimado previamente.









