Arlenne Reyes

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El Gobierno de la República Dominicana, la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentaron los resultados del proyecto “Cambiando las Normas de Género para la Prevención de la Violencia y las Uniones Tempranas”, implementado entre 2022 y 2025.

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La iniciativa demostró que es posible prevenir las uniones tempranas a gran escala mediante estrategias integrales, sostenibles y lideradas por el Estado. Para su implementación, contó con una inversión total de USD 4,580,809.00.

El proyecto fue desarrollado y liderado por instituciones clave del Gabinete de Niñez y Adolescencia (GANA), entre ellas el Ministerio de Educación (MINERD), el Ministerio de la Mujer, Supérate y el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), en coordinación con el Viceministerio de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia, con el respaldo financiero de KOICA y la cooperación técnica de UNICEF.

La estrategia se efectuó en Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste y Los Alcarrizos, en la provincia Santo Domingo; en el Distrito Nacional; y en municipios de San Cristóbal, Santiago, Higüey y Barahona. Su enfoque priorizó el empoderamiento de niñas y adolescentes, la prevención en el ámbito educativo, el cambio social y de comportamiento, y el fortalecimiento de los sistemas de protección frente a la violencia de género.

Dicha actividad contó con la participación de Gloria Reyes, ministra de la Mujer; Ligia Pérez, directora ejecutiva de CONANI; Olaya Dotel, viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia; Jinseon Yim, consejera de la Embajada de la República de Corea; Sook Jin Byun, directora país de KOICA; y Carlos Carrera, representante de UNICEF en República Dominicana.

Durante sus cuatro años de implementación, el programa evolucionó de un modelo de intervención directa hacia un modelo integrado en las estructuras públicas nacionales, creando condiciones para su sostenibilidad y expansión a nivel nacional.

“Abordar normas sociales no es una tarea fácil. Requiere un esfuerzo prolongado y sostenido que no concluirá con este proyecto. Las lecciones aprendidas serán fundamentales para continuar avanzando hacia nuestros objetivos compartidos”, afirmó Sook Jin Byun, directora país de la Agencia Coreana de Cooperación Internacional.

Principales resultados

Un total de 1,480 niñas y adolescentes entre 12 y 17 años de grupos vulnerables participaron en los Clubes de Chicas, fortaleciendo habilidades para la vida, autonomía y empoderamiento.

1,050 adolescentes accedieron a programas de formación técnico-vocacional, ampliando sus oportunidades de inclusión económica y permanencia escolar.

Más de 190,000 adolescentes participaron en programas de prevención de uniones tempranas y violencia de género en escuelas secundarias.

5,042 docentes y personal del Ministerio de Educación fortalecieron capacidades para orientar y acompañar a adolescentes en estos temas.

Más de un millón de madres, padres y líderes comunitarios fueron alcanzados mediante campañas de comunicación, procesos de diálogo comunitario e iniciativas de sensibilización.

Más de 51,000 hombres y jóvenes participaron en campañas que promovieron masculinidades positivas y actitudes de equidad de género.

La acción interinstitucional también contribuyó directamente a la implementación de la Política de Prevención y Atención a las Uniones Tempranas y el Embarazo en Adolescentes (PPA), así como a los esfuerzos impulsados tras la aprobación de la Ley 1-21, que prohibió el matrimonio infantil en República Dominicana.

“Este proyecto demuestra que cuando el Estado, las comunidades y la cooperación internacional trabajan juntos, es posible transformar las oportunidades de vida de miles de niñas y adolescentes. Los avances alcanzados representan un paso importante hacia una República Dominicana donde cada niña pueda crecer protegida, permanecer en la escuela y desarrollar plenamente su potencial”, expresó Carrera, representante de UNICEF.

Fortalecimiento institucional y sostenibilidad

La intervención también fortaleció las capacidades institucionales del país. Más de 1,300 funcionarios públicos fueron capacitados en coordinación intersectorial, protección infantil y prevención de uniones tempranas, contribuyendo a consolidar respuestas más articuladas entre los sectores de educación, protección social, salud y protección infantil.

Además, la realización de dos seminarios nacionales y un seminario internacional sobre buenas prácticas permitió fortalecer la gestión del conocimiento y posicionar a República Dominicana como referente regional en la prevención de las uniones tempranas y el embarazo en adolescentes.

Uno de los principales logros del proyecto fue integrar sus intervenciones dentro de los sistemas públicos nacionales, contribuyendo directamente a la implementación de políticas públicas priorizadas. Los Clubes de Chicas fueron incorporados a la respuesta de protección social liderada por Supérate; el Ministerio de Educación amplió el modelo de prevención en escuelas secundarias; y las estrategias de cambio social y de comportamiento quedaron disponibles para su réplica y expansión a todo el ámbito nacional.

Estos avances fortalecen la implementación de la Política de Prevención y Atención a las Uniones Tempranas y el Embarazo en Adolescentes y generan evidencia sobre intervenciones efectivas para orientar políticas públicas e inversión social dirigidas a la protección de niñas, niños y adolescentes.

“Los resultados alcanzados reflejan el compromiso del Gobierno dominicano de continuar fortaleciendo políticas públicas que garanticen la protección y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes. La prevención de las uniones tempranas y del embarazo en adolescentes requiere respuestas sostenidas, articuladas y con enfoque de derechos”, afirmó la viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia, Olaya Dotel.

Los resultados del proyecto generan una base sólida para acelerar el progreso del país hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente la meta de eliminar prácticas nocivas, como las uniones tempranas, para el año 2030.

A pesar de los avances alcanzados, las instituciones y organizaciones aliadas reafirmaron la necesidad de continuar ampliando este tipo de intervenciones para garantizar que más niñas, niños y adolescentes puedan crecer libres de violencia, permanecer en la escuela y desarrollar plenamente sus proyectos de vida.