Tim Stebbins

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CLEVELAND — La ofensiva de los Guardianes es más peligrosa cuando el dominicano José Ramírez está en el centro de la producción de carreras. Aunque ésta no ha sido una temporada típica para el estelar antesalista, Cleveland confía en que lidere el camino mientras el club busca asegurar un puesto en la postemporada.

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El domingo fue quizás uno de los mejores ejemplos de lo que puede hacer la alineación de Cleveland cuando funciona a toda máquina.

Los Guardianes vencieron 11-1 a los Reales en el Progressive Field para evitar ser barridos en la serie de tres juegos. Ramírez fue la figura central de la gran jornada ofensiva, al irse de 3-2 con un jonrón de dos carreras y cuatro impulsadas.

El cuadrangular fue el número 296 de la destacada carrera de Ramírez, quien además llegó a 997 carreras impulsadas de por vida.

Los Guardianes mejoraron su récord a 69-68 para mantenerse en posesión del tercer puesto del Comodín de la Liga Americana.

El jonrón de Ramírez fue el primero desde el 6 de junio, aunque cabe señalar que pasó cinco semanas en la lista de lesionados, del 13 de junio al 22 de julio, debido a una fractura del hueso ganchoso de la mano izquierda. Desde que salió de la lista de lesionados el mes pasado, ha estado trabajando para recuperar su mejor nivel y últimamente ha mostrado buenas señales. Ramírez tiene una línea ofensiva de .298/.364/.456 en sus últimos 15 juegos.

Ramírez puso a los Guardianes en la pizarra con un elevado de sacrificio que empató el juego en el primer inning. Su jonrón de dos carreras ante el abridor Seth Lugo en el cuarto episodio le dio a los Guardianes una ventaja de 9-1.

Entre otras actuaciones destacadas, Steven Kwan se fue de 3-2, Chase DeLauter bateó de 4-4, su tercer juego de cuatro hits de por vida, mientras que las adquisiciones de la Fecha Límite de Cambios, Jo Adell (de 4-3 con un doble) y Nathaniel Lowe (de 4-1 con un jonrón de dos carreras), impulsaron cuatro carreras cada uno.