Santo Domingo, República Dominicana. Como parte de su compromiso con el desarrollo social del país, empresas miembros de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM) han invertido, en conjunto, más de RD$38 millones en la sustitución de pisos de tierra por pisos de cemento en hogares de familias en situación de vulnerabilidad, a través del programa “100 Mil Pisos para Jugar”, desarrollado junto a Hábitat para la Humanidad República Dominicana. Gracias a esta iniciativa, cientos de familias dominicanas han mejorado sus condiciones de vida al contar con viviendas más saludables, seguras y dignas.
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Como parte de este compromiso, colaboradores de las empresas participaron en una jornada de voluntariado que se llevó a cabo en la comunidad Los Mateo, municipio de Yaguate, provincia de San Cristóbal, donde trabajaron junto a tres familias beneficiarias para sustituir los pisos de tierra por pisos de concreto, mejorando las condiciones de sus hogares.
“100 Mil Pisos para Jugar” es una iniciativa regional impulsada por Hábitat para la Humanidad en alianza con la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), con ADOCEM como socio local en la República Dominicana. El programa, iniciado en 2022, busca sustituir 100,000 pisos de tierra o en condiciones inadecuadas por pisos de concreto en viviendas de familias vulnerables de América Latina y el Caribe.
“En la República Dominicana, el programa tiene como objetivo construir 10,000 pisos de concreto para el año 2028. A junio de 2026, ya se han construido 4,205 pisos, gracias al esfuerzo conjunto de las empresas cementeras, aliados estratégicos, gobierno y las propias comunidades beneficiadas.” Señaló Cesarina Fabián, directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
Las empresas miembros de ADOCEM continúan impulsando, en alianza con Hábitat para la Humanidad República Dominicana, el programa de sustitución de pisos de tierra por pisos de concreto en diversas comunidades del país. Estas iniciativas, desarrolladas por las empresas en sus zonas de influencia, representan una inversión superior a RD$38 millones y han permitido construir más de 600 pisos de concreto en comunidades de San Cristóbal, Azua, Santiago, Boca Chica y San Pedro de Macorís, beneficiando a cientos de familias con viviendas más saludables, seguras y dignas.
Esta inversión social va mucho más allá de la construcción de pisos. La evidencia disponible demuestra que reemplazar un piso de tierra por uno de concreto contribuye a reducir enfermedades asociadas a la humedad, el polvo y los parásitos, mejora las condiciones de higiene y seguridad del hogar y ofrece a niños y adultos un entorno más adecuado para su desarrollo.
Uno de los beneficiarios fue Don Daniel, plomero de oficio, quien vive junto a su esposa y su nieto en la comunidad de Los Mateo. Con visible emoción, agradeció el apoyo recibido: ” “Para nosotros esto significa mucho. Tener un piso de cemento cambia la casa por completo; ya no tendremos el polvo y la humedad de antes, y mi familia podrá vivir en un lugar más limpio y seguro. Estoy convencido de que también estaremos más saludables, porque habrá menos suciedad y menos riesgo de enfermarnos. Estamos muy agradecidos con todas las personas que hicieron esto posible.”
La jornada de voluntariado realizada esta semana refleja además el compromiso de los colaboradores del sector cementero, quienes aportan su tiempo y esfuerzo para ser parte activa de la transformación de estas viviendas y compartir de primera mano el impacto que genera la inversión social de sus organizaciones.
“Historias como la de Don Daniel nos recuerdan que detrás de cada piso construido hay una familia que gana salud, seguridad y nuevas oportunidades. Ese es el verdadero valor del compromiso social de las empresas cementeras: invertir en soluciones que transforman vidas y fortalecen las comunidades donde operamos. Este programa demuestra que la colaboración entre el sector privado y organizaciones como Hábitat para la Humanidad puede generar un impacto duradero para cientos de familias dominicanas.”, expresó Julissa Báez directora ejecutiva de ADOCEM.
Con iniciativas como “100 Mil Pisos para Jugar”, las empresas miembros de ADOCEM demuestran que el cemento no solo construye viviendas e infraestructura; también contribuye a construir bienestar, salud y oportunidades para miles de familias dominicanas, reafirmando su compromiso con el desarrollo sostenible y el progreso de las comunidades donde operan.









