El presidente Emmanuel Macron debe desvelar el lunes su visión sobre cómo el arsenal nuclear francés podría reforzar la defensa de Europa, cuando el continente se apresura a rearmarse frente a una Rusia agresiva y la incertidumbre sobre Estados Unidos.

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Su discurso en la base de submarinos nucleares de Île Longue será seguido muy de cerca en toda Europa, que durante décadas dependió del poder disuasorio nuclear de Estados Unidos y ahora debate si debe reforzar sus propios arsenales.

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Macron debería actualizar la doctrina nuclear de Francia. Un miembro de su equipo dijo a AFP que se esperan “cambios y avances bastante significativos”, pero se negó a dar más detalles.

El mandatario, cuyo mandato termina en 2027 y no puede presentarse a su reelección, ya propuso anteriormente estudiar cómo Francia, la única potencia nuclear de la Unión Europea, podría contribuir a la protección de Europa.

Este mes afirmó que está considerando incluir “cooperación especial, ejercicios conjuntos e intereses de seguridad compartidos con determinados países clave”. Y el año pasado, se dijo dispuesto a debatir un posible despliegue de aviones franceses armados con armas nucleares en otros países europeos.

Francia tiene el cuarto mayor arsenal nuclear del mundo, estimado en unas 290 cabezas nucleares. El Reino Unido, que consumó su salida de la UE en 2020, es la única otra potencia nuclear europea.

En cambio, Estados Unidos y Rusia, las dos principales potencias atómicas del mundo, cuentan cada uno con miles de cabezas nucleares.

Las garantías de funcionarios estadounidenses de que el paraguas disuasorio de Washington seguiría cubriendo a Europa en el marco de la OTAN no lograron apaciguar los temores europeos ante la volatilidad de la presidencia de Donald Trump.

“Es evidente que tendremos que reflexionar juntos sobre cómo la disuasión francesa y británica puede encajar en una defensa europea más firme”, declaró a AFP Bernard Rogel, exasesor militar de Macron.

 “27 botones” 

El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, afirmó este mes que estaba manteniendo “conversaciones confidenciales con el presidente francés sobre la disuasión nuclear europea”.

El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que el arsenal nuclear del Reino Unido ya protege a los demás miembros de la OTAN, pero subrayó que estaba “reforzando [la] cooperación nuclear con Francia”.

Pero el funcionamiento de la cooperación nuclear entre los 27 Estados de la UE es otra cuestión. Rogel insistió en que el control sobre la decisión de lanzamiento seguirá en manos de Francia.

“No me imagino que tengamos 27 botones. Desde el punto de vista de la credibilidad, sencillamente no funciona”, agregó.

Para Rafael Loss, investigador del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR, por sus siglas en inglés), los líderes deberían encontrar confianza en el apoyo europeo al fortalecimiento de la disuasión nuclear.

En Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Alemania, Polonia, Portugal, España y Suiza, la población tiende ahora más a apoyar que a rechazar la idea de desarrollar una disuasión nuclear europea alternativa, aseguró.

“Es probable que las fuerzas nucleares francesa y británica -como núcleo de una futura disuasión estratégica europea- tengan que aumentar de tamaño y cambiar de composición (o ambas cosas)”, escribió.

Aunque es miembro de la OTAN, Francia no pone sus armas atómicas a disposición de la alianza.

Pero en su última actualización de la doctrina nuclear, en 2020, Macron pidió un diálogo entre los países de la UE sobre el papel que podría desempeñar la disuasión nuclear francesa.