Con la imposición de la ceniza en la frente y el llamado a la conversión, miles de fieles dominicanos se congregaron ayer en las principales parroquias del país para marcar el inicio de la cuaresma 2026.

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Desde tempranas horas, la Catedral Primada de América y templos en todo el país recibieron a numerosos fieles que participaron en las ceremonias bajo el lema bíblico “polvo eres y en polvo te convertirás”.

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La jornada estuvo marcada por el ayuno y la abstinencia, prácticas esenciales de este tiempo litúrgico que se prolongará durante 40 días hasta el Jueves Santo, el próximo 2 de abril.

En este marco espiritual se lanzó oficialmente en la República Dominicana la campaña internacional “40 Días por la Vida”, iniciativa de oración y ayuno que busca sensibilizar sobre la defensa de la vida humana y exhortar a los legisladores a mantener la protección del derecho a la vida desde la concepción. En la República Dominicana, se llevará a cabo frente al Congreso Nacional durante el tiempo de Cuaresma.

En la Catedral Primada, Mons. Carlos Tomás Morel Diplán, Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, presidió la solemne misa de imposición de cenizas, recordando en su homilía que “somos polvo y al polvo volveremos” e invitando a los fieles a vivir la Cuaresma como un tiempo de penitencia y reconciliación.

Las autoridades eclesiásticas anunciaron que, tras el Miércoles de Ceniza, las comunidades parroquiales se preparan para el primer Vía Crucis de la temporada, programado para el viernes 20 de febrero, con procesiones en los barrios de las principales ciudades como parte de la pedagogía de la fe en preparación para la Pascua.

La Arquidiócesis de Santo Domingo, junto a Televida, convocó a la comunidad eclesial a participar en esta misión, que se desarrollará del 18 de febrero al 29 de marzo, con turnos de oración frente al Congreso Nacional.

El celebrante Fray Freddy Concepción explicó que “la Cuaresma es para recordar la muerte de Jesús y pedir perdón”, destacando que las tradiciones continúan vivas en el país. Sin embargo, algunos ciudadanos manifestaron que la costumbre se ha debilitado.

En la Zona Colonial, visitantes como Wilson Boris señalaron que “los valores y las creencias se han perdido”, mientras que Saida de la Cruz expresó que “son pocos los que cumplen con la tradición de no comer carne y visitar las iglesias”.

Por su parte, Héctor Rodríguez coincidió en que la práctica se ha reducido con el paso del tiempo.

Comerciantes también compartieron su visión. Domingo Hernández afirmó que “cada vez menos personas respetan el ayuno y la abstinencia”, y Domingo Díaz agregó que “la motivación para mantener estas costumbres se ha ido perdiendo”.

El Miércoles de Ceniza marca el inicio de los 40 días de Cuaresma, tiempo de oración, ayuno y ayuda al prójimo. Aunque algunos ciudadanos consideran que la tradición se ha debilitado, la Iglesia insiste en mantener sus rituales y en llamar a la conversión.

El Miércoles de Ceniza es una tradición cristiana que se celebra cuarenta días antes del Domingo de Ramos (sin contar los domingos).

Su origen se remonta a las primeras comunidades cristianas, que adoptaron la ceniza como signo bíblico de penitencia.

El rito formal de imponer cenizas en la frente se consolidó entre los siglos VIII y X en la Edad Media y desde entonces se convirtió en una práctica universal en la Iglesia Católica.

La fecha es móvil, pues depende del calendario de la Pascua, y puede caer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo, siempre precedida por el Martes de Carnaval.

Las cenizas provienen de la quema de los ramos bendecidos del Domingo de Ramos del año anterior, uniendo simbólicamente el inicio y el fin de la Cuaresma. l genrris agramonte