Ana Báez
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Ciudad de México.- ‘God Bless America’, declamó Benito Antonio Martínez Ocasio durante el espectáculo de medio tiempo más visto del Super Bowl, y con esa frase Bad Bunny nombró todos los países del continente “resignificando” estas tres palabras en una “bendición” para territorios latinoamericanos como México, marcados por el “discurso de odio” del presidente estadounidense Donald Trump, según dijo a EFE una experta.
“Desde nuestra ‘casita’, los mexicanos nos emocionamos al escuchar esta frase (‘God Bless America’) tan ‘gringa’ -que recae sobre nosotros y es utilizada para diferenciarnos- en una reivindicación a todos los países que integran el continente”, explicó la especialista en reguetón, Patricia Salinas, sobre una región mayoritariamente “católica y espiritual”, especialmente entre la comunidad migrante atacada por Trump.
Para la autora de ‘Vamos pal perreo’ (2020), Bad Bunny logró en la era de la velocidad informativa y la rivalidad política de EE. UU. con Latinoamérica, la atención -a lo largo de 13 minutos- de 135.4 millones de espectadores con un mensaje “antagonista” al mandatario republicano basado en la “unión”, ‘TOGETHER WE ARE AMÉRICA’, impreso en un balón de fútbol.
Además, apuntó que el puertorriqueño consiguió con un “baile inolvidable” en español devolver al ciudadano de pie heridas sociales compartidas en la región, como “el racismo, el clasismo, el colonialismo, la escasez de recursos, el desempleo”, que actualmente han sido “politizadas” por personajes.
Del baile a la protesta
Salinas señaló que el fenómeno del reguetón de “género a cultura musical”, como ocurre también con el K-pop, lleva más de 30 años “gestando su éxito en un mismo idioma, el español”, a diferencia de las barreras que enfrentaron artistas del pop latino como Ricky Martin (1971), quien para “internacionalizar” su música tuvo que cantar en inglés.
Sobre la historia del reguetón en tono de protesta, la investigadora retomó ese episodio en el que el ‘conejo malo’, acompañado de Residente y Ricky Martin, estuvo presente en las protestas que provocaron la dimisión del entonces gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló en 2019.
“La movilización estuvo encabezada por los tres en un ambiente donde la música de protesta fue el reguetón y los mítines para protestar eran perreos enfrente de la catedral (de San Juan) y del Palacio de Gobierno”, describió de este género en el que temas como ‘Te boté’ (2017) se transformó en consigna social.
Incluso considera que Peso Pluma y diversos intérpretes del regional mexicano contemporáneo se han beneficiado de esta cultura que está “sembrando un ambiente político en español”, en un momento de la historia en que además la gente “escucha más música que nunca” debido a las plataformas de streaming.
“La música está redefiniendo las palabras en el ámbito político -como cuando Trump intenta llamar Golfo de México a Golfo de América- lo que además le da un valor al español y logra que las generaciones más jóvenes, sobre todo hijos de migrantes latinos, estén más motivados a aprenderlo”, resaltó.
La “cultura musical” en boca de políticos
Salinas explicó que el ámbito de la cultura, la música está “adquiriendo el poder” de estar en boca de Trump o la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, porque detrás de un género ya “hay agrupaciones organizadas de millones de personas” que “mueven la conversación y la tendencia política de un país”.
Y es que un día después de la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl, la titular del Ejecutivo calificó de “interesante” el espectáculo en el que también participó Ricky Martin y Lady Gaga.
Salinas admitió que lo más importante de esta atención generada por Bad Bunny viene después del concierto y qué se hace con ella para la comunidad latina, porque “los cantantes no necesariamente tienen la responsabilidad de gestionar lo que les toca a los políticos”. EFE









