Berlín, Alemania. Alemania y la OTAN apostaron el sábado por reforzar la autonomía en defensa de Europa después de que Washington anunciara la próxima retirada de 5.000 soldados desplegados en el país germánico, una decisión criticada por legisladores republicanos estadounidenses.

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La medida anunciada el viernes por el Pentágono representa un nuevo revés a las relaciones transatlánticas, deterioradas severamente desde el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump.

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La cifra representa alrededor de un 15% de los 35.000 soldados estadounidenses presentes en el país europeo, cuyo ministro de Defensa quitó hierro al asunto.

“Se esperaba que se retiraran tropas de Estados Unidos de Europa, y también de Alemania”, comentó Boris Pistorius en un comentario transmitido a AFP por su oficina. “Los europeos tenemos que asumir una mayor responsabilidad en nuestra seguridad”, añadió.

Según el portavoz del Pentágono, la retirada debería completarse “en un plazo próximo de entre seis y doce meses”.

La decisión ha generado escepticismo entre los principales legisladores republicanos que supervisan la política militar estadounidense.

En una declaración conjunta emitida el sábado, el senador Roger Wicker y el representante Mike Rogers, presidentes de los Comités de Servicios Armados de sus respectivas cámaras, advirtieron que la retirada de tropas de Alemania podría “enviar un mensaje equivocado a (el presidente ruso)  Vladimir Putin”.

Aunque los aliados europeos están aumentando el gasto en defensa, “traducir esa inversión en la capacidad militar necesaria para asumir la responsabilidad principal de la disuasión convencional llevará tiempo”, afirmaron.

Añadieron que Alemania había respondido positivamente a los llamamientos de Trump para aumentar el gasto en defensa y que había permitido que aviones estadounidenses utilizaran bases y espacio aéreo de su país durante el conflicto con Irán.

Distanciamiento con Europa 

Washington hizo su anuncio tras un cruce de declaraciones entre ambas potencias, en un contexto de reproches del presidente Donald Trump a sus socios europeos por no darle apoyo en su campaña militar contra Irán.

El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, irritó el lunes al mandatario norteamericano al declarar que Washington no tiene “ninguna estrategia” en Irán, y que la república islámica ha “humillado” a la primera potencia mundial.

“Él piensa que está bien que Irán se dote del arma nuclear. ¡No sabe ni de qué habla!”, respondió Trump el martes.

La OTAN aseguró este sábado que está “trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre el dispositivo militar en Alemania”, según escribió en la red X su portavoz Allison Hart.

“Este ajuste subraya la necesidad de que Europa siga invirtiendo más en Defensa y asuma una mayor parte de su responsabilidad en nuestra seguridad compartida”, agregó.

Desde el inicio de su segundo mandato, Trump se ha mostrado hostil hacia sus aliados tradicionales europeos, a quienes reprocha no invertir suficiente en su seguridad.

El acercamiento de Washington a Moscú en plena guerra en Ucrania o las amenazas de Trump de arrebatar Groenlandia a Dinamarca, un aliado en la OTAN, llevaron a numerosas capitales europeas a apostar por una mayor autonomía.

Hart destacó como un “avance” el compromiso adoptado el año pasado por los miembros europeos de la Alianza -con la excepción de España- de invertir un 5% de sus respectivos PIB en Defensa, como reclamaba Trump.