Narciso Acevedo
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Tenares- Gaspar Hernández.- La desesperación se ha apoderado de los habitantes de la provincia Hermanas Mirabal y zonas aledañas.
Lo que hace una semana comenzó como intensos aguaceros, se ha convertido en una pesadilla estructural y económica que mantiene incomunicados a miles de ciudadanos y ha pulverizado la economía agrícola de la región.
La carretera que conecta Tenares con Gaspar Hernández, vital arteria comercial y turística, ha dejado de existir como vía transitable.
En su lugar, el paisaje actual muestra enormes socavones, tramos enteros que han sido devorados por deslizamientos de tierra y puentes al borde del colapso total.
El rugido del miedo y la pérdida
“Sentimos cómo la tierra se venía abajo. Fue un rugido espantoso”, narra con lágrimas en los ojos un comunitario de Joba Arriba, cuyo acceso a la civilización ha quedado bloqueado.
“No podemos salir, no podemos entrar. Estamos atrapados en nuestra propia tierra”.
La situación ha escalado a niveles de tragedia económica.
Las lluvias no solo destruyeron el asfalto, sino que arrasaron con la esperanza de cientos de agricultores. Plantaciones enteras de cacao, plátanos, yuca y otros rubros productivos se encuentran bajo el lodo o han sido arrastradas por la crecida de los ríos.
“He perdido el trabajo de todo un año en un solo día.
Son millones de pesos los que se han ido por el desagüe. Mi familia depende de esto y ahora no tenemos nada”, exclamó con voz quebrada un productor de la zona, cuyo terreno quedó devastado.
Salud y Educación en estado crítico
El aislamiento no solo ha frenado la economía; ha paralizado la vida misma.
Los niños han dejado de asistir a las escuelas al ser imposible el paso del transporte escolar por los tramos colapsados. Peor aún, el acceso a servicios de salud de emergencia se ha convertido en una carrera contra la muerte.
“Si alguien se enferma gravemente o una mujer entra en labor de parto, no hay forma de llevarlos a un hospital.
Estamos a merced de la suerte”, declaró angustiada una madre de familia de la comunidad de La Piragua, igual otro productor de la comunidad de “Sigua”
Clamor por maquinaria: “No queremos promesas, queremos equipos”
Tras la visita del presidente Luis Abinader a Gaspar Hernández el fin de semana, las comunidades sienten una ligera esperanza, pero esta se desvanece con cada hora que pasa sin ver acción concreta. El clamor es unánime y desesperado: las comunidades exigen la llegada inmediata de maquinarias pesadas
“El Presidente vino, vio el desastre, pero necesitamos que los buldóceres, las palas mecánicas y los camiones empiecen a trabajar YA. Necesitamos rehabilitar la vía antes de que las comunidades queden totalmente incomunicadas y sin suministros básicos”, exclamó un líder comunitario.
Este lunes el Consejo Regional de Desarrollo (CRD) reiterado que la vía ya no soporta más “pañitos tibios”.
La desesperación ha llevado a los munícipes a exigir una reconstrucción profunda y definitiva, ya que la zona se encuentra en un estado de emergencia inminente.
Mientras las autoridades evalúan los costos millonarios, los habitantes de Tenares y Gaspar Hernández miran al cielo con temor cada vez que las nubes se oscurecen, esperando que el auxilio gubernamental llegue antes de que la destrucción sea irreversible.









