Moca, provincia Espaillat. Mientras la ciudad duerme con tranquilidad, hay hombres que permanecen en alerta, esperando el sonido de una sirena que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Son los bomberos de Moca, esos mismos que corren hacia el peligro cuando todos los demás huyen. Sin embargo, la realidad que viven puertas adentro duele y avergüenza.

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En la estación, el descanso no es descanso. Camas sin colchones, colchones viejos y desgastados por el tiempo, sin una simple almohada ni una sábana que brinde un mínimo de comodidad. Un espacio que debería ofrecer recuperación física y mental antes de enfrentar emergencias, se convierte en otra carga más para quienes ya arriesgan todo por la comunidad.

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La denuncia la realiza el activista social y miembro del Grupo de los Peregrinos, Guanchi Comprés, quien hace un llamado a las autoridades competentes para que intervengan y garanticen condiciones dignas para estos servidores públicos.

Resulta difícil comprender cómo quienes salvan vidas, quienes sacan personas de vehículos retorcidos, quienes enfrentan incendios, accidentes y tragedias, tengan que dormir en condiciones paupérrimas. En muchos países, los bomberos son venerados como héroes; aquí, en cambio, no solo reciben una paga que dista de ser justa, sino que además deben soportar precariedades incluso en el momento en que intentan recuperar fuerzas.

No se trata de lujos. Se trata de dignidad. De reconocer con hechos el valor de hombres que entregan su tiempo, su salud y su seguridad por los demás. Se trata de entender que quien está dispuesto a salvar vidas merece, como mínimo, un lugar digno donde descansar.

La comunidad de Moca no puede permanecer indiferente ante esta realidad. Hoy más que nunca, es momento de mirar hacia nuestros bomberos, escuchar su silencio y responder con acciones concretas que honren su sacrificio.

Porque cuando suena la sirena, ellos no preguntan a quién van a salvar. Simplemente van. Y lo mínimo que merecen es respeto, condiciones humanas y el reconocimiento real de su invaluable labor.