Desde ese momento hasta el final de la temporada regular, Vientos bateó para .264/.320/.510 con 26 jonrones y 69 carreras impulsadas — un ritmo proyectado de 39 bambinazos y 104 remolcadas en 162 juegos. Si bien el jugador de ascendencia dominicana-nicaragüense está lejos de ser élite a la defensa en la antesala, Vientos demostró a los directivos de los Mets que podía encargarse de la posición. Se vio hasta mejor en octubre, con promedio de .327/.362/.636 y cinco cuadrangulares, incluido un grand slam en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Dodgers.
Por todo eso, Vientos inició esta campaña como el tercera base titular indiscutible del Día Inaugural para los Mets. Con 25 años, parecía estar listo para ser una pieza central del lineup del equipo por muchos años.
Todo eso aún puede cumplirse. Pero este año, Vientos no ha sido el mismo jugador, razón por la cual su cuadrangular de tres carreras en la derrota por 9-4 de los Mets ante los Medias Blancas el miércoles fue tan destacado. Fue su primer vuelacercas en 46 visitas al plato y apenas su segundo en mayo. Vientos está en camino a conectar 17 en la presente temporada. Sus promedios de bateo, porcentaje de embasarse y slugging han caído significativamente, al igual que sus estadísticas esperadas basadas en la calidad del contacto. Su velocidad de bateo ha disminuido, al igual que la cantidad de contacto duro que produce.
Igualmente preocupante es su retroceso defensivo, con siete errores y un porcentaje de fildeo de .972, que lo ubica en el puesto 147 de 148 jugadores calificados. Vientos está en el percentil más bajo de la métrica Outs Por Encima Del Promedio de Statcast, lo que — combinado con la mejora defensiva de Brett Baty — ha llevado a los Mets a dejar de utilizarlo en la antesala en la mayoría de los encuentros. Sólo ha sido titular allí en dos de los últimos nueve compromisos de Nueva York.
Para Vientos, ninguna de estas tendencias es deseable. Pero tanto él como los Mets mantienen la esperanza de que su explosión del verano pasado haya sido real.
“El año pasado vino y vimos una explosión”, dijo el torpedero de los Mets, el puertorriqueño Francisco Lindor. “Creo que en algún momento de este año, va a tener otra. Es difícil mantener ese ritmo, pero en algún momento lo va a elevar”.
Más allá del poder que mostró en el 2024, una de las fortalezas de Vientos fue su consistencia. No tuvo un OPS inferior a .708 en ningún mes del calendario, y estuvo entre .808 y .917 en todos salvo uno — una rareza para un jugador joven en su primera temporada completa. Este año, sin embargo, ha registrado OPS mensuales de .691 y .668, respectivamente.