Vamos Bien

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Nadie debe pretender que los partidos políticos coloquen fuera de primer plano sus jornadas organizativas y proselitistas con miras a los eventos electorales que se avecinan y que son esencia de su existencia, como es la lucha por el poder.

Cómo pretender que nuestros políticos no centren su atención en procurarse los espacios que ofrece el Estado para su control mediante los recursos que dispone el ejercicio democrático de las elecciones.

Debemos entender que la prioridad de las entidades partidarias y su membresía en los actuales momentos es accionar en función de la escogencia de candidatos en jornadas internas que les permita avanzar en el proceso hacia la conquista de esos espacios en sus diferentes vertientes.

De ahí el reconocerle ese derecho, propiciando y reclamando, eso sí, que sus actividades se acojan por entero a los rigores de las leyes y normativas que rigen nuestro sistema electoral.

Salvo unos que otros excesos que en ocasiones rayan en la práctica de campaña sucia y de descrédito de políticas públicas que dañan la imagen del país, antes que al objetivo político electoral, nos luce que el proceso de precampaña avanza sin mayores dificultades.

A lo que sí debemos apostar es a que nuestro liderazgo político muestre su disposición de respeto y confianza hacia las autoridades electorales que durante todo el proceso vienen ofreciendo muestras de responsabilidad en el desempeño de sus delicadas funciones, apelando a recursos tan provechosos como el recién desarrollado simulacro electoral que permitió observar y comprobar la efectividad del moderno sistema de votación electrónica y los ajustes o medidas adicionales que puedan ser necesarios para que los procesos pautados para la escogencia de nuevas autoridades respondan a los requerimientos de transparencia y confianza plena en sus resultados por parte de la sociedad.

Permitamos a los partidos hacer su trabajo y emplearse a fondo en sus legítimos objetivos de poder, continuemos alentando al gobierno para que se mantenga apegado al cumplimiento de su agenda y obligaciones y apostemos al fortalecimiento de nuestro sistema democrático como eje fundamental para un mejor país para todos.