¡Salvemos nuestro planeta!

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  • Por Sergio Safrita Valdez
  • Está enferma la tierra, muy enferma, está grave. Tiene fiebre, mucha fiebre, suda copiosamente y convulsiona con frecuencia. La hipertermia no es natural, ha sido generada por el Homo sapiens quemando sin controles las reservas fósiles que tantos millones de años costó para su generación.

El cruel terricidio ha sido perpetrado bajo el escudo de la industrialización y modernización. Se derriten los glaciares en el Ártico, se acrecientan las inundaciones, tiembla el globo, aparecen los incendios forestales aquí y allá sin que encontremos adonde huir. Se eleva la temperatura en el mundo, desaparecen muchas espe

cies animales y vegetales, surgen nuevas cepas virales con variantes letales que nos atrapan desprevenidos y desarmados.

Las reuniones de las grandes potencias en pro de reducir el calentamiento global, se queda más en los postulados y titulares, que en acciones concretas tendentes a aminorar la desenfrenada combustión de hidrocarburos. Vivimos un estado de locura colectiva, si la miopía social nos impide ver con claridad lo que sucede allende los mares, entonces hagamos un muestreo simple concentrando localmente la mirada en el tránsito vehicular mañanero en la capital dominicana y la ciudad de Santiago.

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!Dios mío, qué caos, cuánto estrés y derroche de combustible! Cuándo se impondrá el transporte masivo, el mercado con alta tecnología, así como el incremento de infinidad de labores desde plataformas virtuales sin necesidad de transportación.

Europa, Norteamérica y Asia podrían auspiciar iniciativas para detener la hecatombe en curso. El calentamiento global, la contaminación ambiental, la deforestación y la resultante desaparición de valiosas especies tienen un impacto directo en la salud. En los últimos 20 años hemos visto un incremento de los trastornos alérgicos, mentales, cánceres, hambrunas, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre otras.

Quien aún tenga vista que mire, si todavía conserva el oído sano, a pesar de la contaminación por los ruidos, que oiga, y si no se ha vuelto insensible pues que se una al clamor general en pro de impedir un final apocalíptico.

Las principales revistas médicas dedicadas a la divulgación de los avances en las distintas áreas de la salud, así como a orientar en la promoción de hábitos saludables; prevención, cura y rehabilitación de las personas, han aunado sus voces escritas para hacer un llamado de emergencia, a fin de limitar y poner fin al incremento de la temperatura global, restaurar la biodiversidad y proteger la salud.

Es deber de toda persona instruida y sensata el participar activamente en esta cruzada orientada a salvar el planeta y con ello contribuir a devolvernos la vida integral.

El cruel terricidio ha sido perpetrado bajo el escudo de la industrialización y modernización

Mucho calor en el mundo, desaparecen especies, surgen nuevas cepas virales

Europa, EU y Asia podrían auspiciar iniciativas para detener hecatombe