Reto Innecesario y Peligroso

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Aún en medio del gran esfuerzo de las autoridades en el combate al Covid-19 con el desarrollo del proceso de vacunación, los niveles de contagio aumentan en el país en forma sostenida.

El relajamiento de las medidas de control y distanciamiento con la que hemos actuado desde instancias oficiales y en amplios sectores de la población, nos está pasando pesada y peligrosa factura.

La ocupación de camas y unidades de ucis se acrecienta en los hospitales y desbordan clínicas privadas a todos los niveles.

En medio de este preocupante escenario, se acrecienta la inquietud y el cuestionamiento a la decisión del Ministerio de Educación de retornar a la docencia presencial a partir del próximo 25 del presente mes.

En una aparente contradicción con las cifras de aumento de contagios que las propias autoridades sanitarias aportan, la decisión de Educación toma como aval el “visto bueno” del Gabinete de Salud para la reapertura de escuelas y colegios.

Los llamados de advertencia del Colegio Médico Dominicano, de las asociaciones de especialidades y de reputadas entidades como el Centro de Medicina Avanzada Cedimat, sobre los graves riesgos que esa disposición entraña para alumnos, estudiantes, familiares y población en general, no han sido tomados en cuenta.

El deterioro que presentan centenares de escuelas, sin servicio de agua y en condiciones mínimas para impartir docencia, tampoco ha sido óbice para que las autoridades de Educación mantengan su disposición, a menos de dos meses de concluir el presente año escolar.

Se trata de un accionar extraño que debe conducir a un clamor nacional:

Detenga ese peligroso desatino, señor Presidente.