Receta de salmorejo de sandía: fácil y deliciosa

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Con el salmorejo de sandía conseguirás aportar un buen puñado de nutrientes esenciales para el organismo. Esta receta destaca por su concentración en antioxidantescompuestos capaces de neutralizar la producción de radicales libres y de ayudar a conseguir un mejor estado de salud a medio plazo.

Ten en cuenta que el salmorejo puede prepararse con muchos ingredientes distintos. La versión tradicional tiene como protagonista al tomate. Sin embargo, existen muchas otras alternativas para conseguir incrementar la variedad en la dieta. Garantizar el consumo de un amplio número de vegetales distintos es primordial.

Diferencias entre el gazpacho y el salmorejo

El gazpacho y el salmorejo son dos platos que se pueden confundir, pero que presentan diferencias entre sí. Por norma general, el gazpacho es una sopa fría, mientras que el salmorejo es una emulsión. Esta segunda preparación suele ser más espesa, por lo que no es óptima para beber en una taza.

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Además, el gazpacho suele incluir pepino entre sus ingredientes. También pimiento y vinagre. Todos estos elementos no aparecen en las recetas de salmorejo, aunque sí que suelen utilizarse tomate, pan duro, aceite de oliva y ajo en ambos.

Cabe destacar, por otra parte, que el gazpacho también incluye agua en su composición, mientras que en el caso del salmorejo este no es un ingrediente principal. Solamente se usa líquido para pone a remojo el pan, consiguiendo así que se ablande, pero en ningún momento se añade como tal a la receta.

Salmorejo de sandía

Vamos ahora con la receta del salmorejo de sandía, aunque antes es importante comentar algunas de sus propiedades a nivel nutricional. En primer lugar, es preciso destacar la concentración de antioxidantes del plato, procedentes de la fruta. Estos elementos han demostrado ser capaces de neutralizar la formación de radicales libres, ayudando a prevenir patologías complejas.

Asimismo, la sandía cuenta en su interior con grandes cantidades de vitamina C. Esta sustancia contribuye a mejorar la función del sistema inmunitario. De acuerdo con un estudio publicado en European Journal of Microbiology & Immunology, dicha vitamina genera una cierta protección frente a virus y a bacterias patógenas.

Por otra parte, la vitamina C también es capaz de acelerar los procesos de regeneración de la piel. Esto se debe a su acción sobre la síntesis de colágeno, tal y como evidencia una investigación publicada en Nutrients. Contribuye también a mejorar la recuperación muscular tras una lesión de tipo fibrilar.

Ingredientes

  • Medio kilo de tomates.
  • 500 gramos de sandía sin pepitas.
  • 200 gramos de pan.
  • 100 gramos de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo.
  • Sal.
  • Virutas de jamón ibérico.
  • 1 huevo.

Paso a paso

En primer lugar se cuece el huevo en agua. Una vez que se alcanza el punto de ebullición se deja cocinar durante 10 minutos. Cuando el tiempo ha transcurrido se le quita la cáscara y se ralla con un rallador.

Acto seguido se procede a pelar el diente de ajo, retirando el corazón del mismo. Se lavan los tomates y se les quita la parte del tallo y las impurezas, para posteriormente partirlos en 4 trozos. Será también necesario extraer la pulpa de la sandía, con cuidado de evitar todas las pepitas. Se trocea la misma.

Para continuar con la elaboración del salmorejo habrá que remojar una rebanada de pan duro durante unos minutos. Una vez pasado el tiempo se introducen en el vaso de una batidora los tomates, la sandía, el pan, el aceite de oliva, el diente de ajo y la sal. Es importante triturarlo todo hasta que se consiga una textura homogénea y más o menos fina.