Receta de albóndigas con guisantes

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Las albóndigas con guisantes son uno de los platos con carne más exquisitos que se pueden preparar. Existen multitud de recetas; cada una con sus particularidades.

Te vamos a presentar una de ellas, con la que conseguirás aprovechar todos los beneficios de la carne junto con los antioxidantes que aportan las verduras.

Antes de comenzar queremos recordarte que la ingesta de carne está recomendada en el contexto de una dieta equilibrada y saludable. No hay que demonizar la roja, ya que todavía no existen evidencias que confirmen que resulta dañina para la salud. Solo se ha demostrado esto en el caso de las carnes procesadas.

Albóndigas con guisantes

Uno de los elementos centrales de las albóndigas es la carne. Este ingrediente supone una fuente de proteínas de la más elevada calidad, ya que cuentan con un alto valor biológico.

Se ha demostrado que el consumo regular de este tipo de nutrientes reduce de forma significativa el riesgo de desarrollar sarcopenia y otro tipo de patologías degenerativas del músculo.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la carne aporta también grasas, aunque saludables. Durante muchos años se ha relacionado el consumo de lípidos de tipo saturado con una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, la cuestión ha cambiado. De acuerdo con una investigación publicada en Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, la ingesta regular de ácidos grasos saturados se asocia con un menor riesgo de padecer accidentes cerebrovasculares.

Las únicas grasas nocivas para la salud son, por lo tanto, las de tipo trans. Estas se encuentran en los alimentos procesados de origen industrial, así como en los productos de bollería.

Ingredientes

  • 500 gramos de carne de ternera picada.
  • 200 gramos de carne de cerdo picada.
  • 1 huevo.
  • cebollas.
  • 1 cebolleta.
  • 4 dientes de ajo.
  • 100 gramos de guisantes (pueden ser congelados).
  • Harina.
  • 1 litro de caldo de pollo.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Perejil.

Paso a paso

Lo primero que se prepararán son los guisantes. Para ello basta con cocinarlos con agua y sal en una cazuela durante unos 5 minutos. Una vez pasado el tiempo se escurren y se reservan.

Acto seguido será necesario pelar 2 dientes de ajo y rehogarlos en una cazuela con el aceite. Se añadirán también las cebollas en dados. Con el fuego suave hay que esperar a que estén pochadas y cojan color. Una vez llegado este punto se añaden un par de cucharadas de harina y se continúa con el cocinado.

Es el momento de verter el caldo de pollo en la cazuela, dejándolo reducir a fuego medio. Esta salsa habrá que pasarla por un pasapuré cuando alcance una textura homogénea y se utilizará como fondo en una tartera en la que se colocarán las albóndigas.

El siguiente paso es pelar otros 2 dientes de ajo y picarlos en dados muy pequeños. Se picará también la cebolleta y se introducirán estos vegetales en una sartén con un fondo de aceite de oliva.

Cuando estén listos se colocarán en un bol junto con la carne, el huevo, el perejil, la sal y la pimienta. Es necesario mezclar bien todos estos ingredientes hasta alcanzar una masa con la que se puedan formar las albóndigas.

Se separan trozos pequeños de la masa y se conforman estas unidades cárnicas que se pasarán por harina y se freirán en una sartén con aceite caliente. El último paso es colocarlos en un recipiente junto con la salsa que hemos reservado, los guisantes y un poco de perejil. Es recomendable cocinarlo todo junto a fuego suave durante otros 5 minutos para que se integren los sabores.