Pedro Caba
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Los dos últimos decretos referidos a la concreción en empresas públicas de ETED y OPRET haciendo hincapié en los requisitos de administración y de gestión que deben cumplir, consolidan la acción gubernamental busca dejar como herencia la constitución del país en un Estado moderno.
Resaltan, además, la virtud de que la nación disponga de un jefe de Estado profesional de la economía, empresario y político experimentado ha sabido programar cada paso para preservar servicios públicos esenciales como responsabilidad pública, desechando la corriente privatizadora del Continente.
En efecto, los Decretos 55-26 y 60-26 que ordena la reestructuración de la Empresa de Transmisión Eléctrica -ETED- y crea la Empresa Metropolitana de Transporte -EMT- a partir de la hasta entonces Oficina para el Reordenamiento del Transporte, para que ambas funcionen como empresas públicas con todos los requerimientos legales.
Ambas disposiciones están en correspondencia con las leyes que creó el ministerio de Energía y Minas y la de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte INTRANT como autoridad única.
El Estado, por tanto, afronta el reto de invertir y gestionar la energía eléctrica y el transporte masivo para mantenerlos como servicios públicos para el beneficio de toda la población, lo que supone concepción, diseño, ubicación y tarifas al alcance de los más necesitados.
Abinader ha seleccionado a dos jóvenes profesionales con rangos académicos en exigentes universidades del exterior donde precisamente hicieron carreras de alta gerencia en los servicios públicos puestos a su cargo. Y los ha autorizado para ejecutar cuantos cambios y promociones sean necesarias para que las empresas públicas ETED y EMT puedan cumplir el reto de operar con alta profesionalidad y alejarse, en cuanto sea posible, de la politiquería resultante de compromisos partidarios.
Rangos profesionales y políticos de Abinader acreditan su gestión
El licenciado Luis Abinader es graduado en economía del INTEC, con estudios de postgrado en gerencia de proyectos del Instituto Arthur Little, además de especializaciones en finanzas corporativas e ingeniería financiera en la Universidad de Harvard. Tiene también una sólida base empresarial y de capital propio.
Con más de 30 años de experiencia de militancia política guiado por su padre Rafael Abinader, también economista, académico y político. Con toda esa experticia, ausente en todos los jefes de Estado que le precedieron, pudo darse cuenta servicios públicos base para el desarrollo debían abandonar el proselitismo y pasar a ser más eficientes gestionados por profesionales y con estructuras regidas por normas administrativas expuestas a la transparencia.
Tan pronto se instala facilita el ministerio de Energía y Minas, errante en oficinas alquiladas al sector privado, pase a absorber todo el subsector eléctrico y minero y se instala en el magnífico edificio de la antigua CDEEE; promueve la ley que crea la figura del fideicomiso público, define las asociaciones público-privadas y crea las entidades Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina y Empresa Minera Dominicana, S.A. (EMIDOM), además de muchas otras instituciones como el Consejo Unificado de las EDES y suprime otras que no tenían razón de ser.
Mientras eso ocurría en el sector eléctrico, crea el 12 de octubre de 2021 el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo de la República Dominicana (FITRAM), producto de una asociación del Estado y el estatal Banco de Reservas, para ejecutar infraestructuras de transporte y vialidad.
Esta es la entidad que se ha encargado de construir los teleféricos de la capital y de Santiago, lo mismo que el monorriel también en Santiago, los cuales operaba y mantenía la OPRET junto al Metro de Santo Domingo. Ahora la OPRET pasa a ser OMT y el mismo Decreto 60-26 que la crea también la libera de construir sistemas o infraestructuras de transporte masivo, tarea que pasa a ser ahora de la exclusiva responsabilidad del FITRAM, según lo dispone el Decreto 55-26.
Es el FITRAM el que anuncia para marzo próximo la asignación de la obra Monorriel de Santo Domingo, con un presupuesto estimado entre US$800 a 900 millones. Todo ello con recursos públicos.
El responsable del FITRAM y de la OMT, el ingeniero Jhael Issa, se ocupó de aclarar en un programa de televisión de esta misma semana que el monorriel no es en sustitución del proyecto Línea 3 del Metro sino que este mismo proyecto se transforma en otra línea de Metro, también subterránea, que partirá de San Cristóbal, pasando por Haina y toda la avenida 27 de Febrero hasta conectar con las líneas existentes del Metro y el propio monorriel. Se trata de una nueva y más extensiva estrategia de desarrollo del transporte masivo.
Por ventura el actual jefe del Estado no tiene la propensión de proseguir en el poder más allá de los dos periodos constitucionales, por lo que se siente exonerado de tener que proseguir la vieja práctica proselitista en la conducción del Estado y de sus empresas dependientes.
Si la población le dará crédito a él y al PRM por convertir el Estado Dominicano en una institución moderna, acorde con las mejores prácticas de los Estados desarrollados o en vías de desarrollo, es lo que está por verse.









