¿Qué pasa en Latinoamérica?

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Por José Ogando

Toda una vorágine de acontecimientos han sacudido a varios países latinoamericanos, los ciudadanos de distintos países levantan su voz en las calles expresando su desacuerdo con el proceder de sus gobiernos, lo que parece indicarnos el preludio de un despertar popular en la región. Motivados por diversas razones, protestantes de Venezuela, Haití, Puerto Rico, Perú, Honduras, Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia, han tomado las calles en lo que va de este año 2019.

En Venezuela, luego de la toma de posesión de Nicolás Maduro el 10 de enero de 2019 para el período presidencial de 2019-2025, se registraron las primeras protestas, que dieron origen al alzamiento de 25 efectivos  el  21 de enero, estos hechos desencadenaron en lo que se conoció más adelante como “la crisis presidencial en Venezuela de 2019”.

En Haití, Se iniciaron las protestas el 7 de febrero de 2019 con el objetivo de lograr la renuncia del presidente Jovenel Moïse. Luego de los informes de un tribunal de que funcionarios de alto nivel del gobierno haitiano habían utilizado indebidamente hasta 3,800 millones de dólares en préstamos del Petrocaribe de Venezuela, y que el presidente Moïse había estado involucrado en la corrupción.

En Puerto Rico, la filtración de conversaciones privadas del gabinete de Ricardo Rosselló y sus colaboradores, donde se habrían hecho comentarios homofóbicos, discriminatorios y de burla hacia las víctimas del huracán María de 2017, trajeron consigo a una serie de protestas que culminaron con la dimisión del gobernador, en un hecho sin precedentes en dicho país.

En Perú, se produjeron una serie de protestas luego de que el presidente Martín Vizcarra, disolviera el congreso de la República el 30 de septiembre de 2019, dando origen a la crisis constitucional como resultado del enfrentamiento entre el poder ejecutivo y el poder legislativo.

En Honduras, la administración del presidente Juan Orlando Hernández recibió protestas donde la oposición pedía desconocer su segundo mandato, el lugar de inicio fue Tegucigalpa, para más adelante expandirse a toda la nación.

Ecuador vivió  una ola de protestas a nivel nacional, realizadas a partir del 2 de octubre hasta el 13 de octubre de 2019, tras el anuncio de ciertas medidas económicas por parte del gobierno de Lenín Moreno.

En Chile, los ciudadanos elevaron su voz con la consigna “Chile despertó”, expresando un descontento con el modelo socioeconómico neoliberal.  La causa inmediata de la protesta fue el alza en la tarifa del sistema público de transporte de Santiago, que entró en vigor el domingo 6 de octubre de 2019. Tras el aumento de las tarifas, centenares de estudiantes se organizaron para realizar actos de evasión masiva en el Metro de Santiago.

En Bolivia, las protestas llamadas ocasionalmente “crisis postelectoral”, encuentran su causa en la suspensión parcial de la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) por parte del ÓEP. Esto trajo consigo la interrupción del mandato del ex presidente Evo Morales.

En Colombia, las protestas han sido a nivel nacional desde el 21 de noviembre, siendo convocadas por la oposición el 4 de noviembre, su causa está  en el desacuerdo con las políticas sociales y económicas del presidente Iván Duque.

Reflexión.

La reproducción de estos hechos marca un claro descontento en la región. Para la directora ejecutiva de latinobarómetro Marta Lagos, los tres elementos que definen en este momento la crisis de la región obedecen a que “somos la región más desigual de la Tierra, más desconfiada y totalmente penetrada por la corrupción”.

El crecimiento económico que reporta la región queda ahogado con los amplios niveles de corrupción y desigualdad en la que viven nuestros pueblos, todo esto, acentuado en la expropiación del excedente económico por una minoría que se enriquece cada vez más, incrementándose así la brecha entre ricos y pobres. Es justo ahí, donde se produce la crisis de confianza  en el comportamiento institucional, quedando esto evidenciado en la cifra de que el 70% de la región dice que se gobierna para una minoría.

Los gobernantes han generado más expectativas que responsabilidad en hacer frente a los males que arropan a sus pueblos, por eso las protestas seguirán en aumento, hasta que los ciudadanos sean dotados de las garantías sociales que demandan los nuevos tiempos.

Las protestas que han sacudido estos países latinoamericanos, marcan una secuencia trascendental, lo que coloca a los gobiernos de la región en una posición de meticulosidad en el ejercicio de sus funciones. Los ciudadanos ya van dando muestra de estar vigilantes de los pasos que dan sus gobernantes y decididos a enfrentarlos en las calles de ser necesario. El 2019, bien puede ser llamado el año del  “principio del despertar de los pueblos latinoamericanos”. La solución definitiva para el cese de las protestas en la región está en que se gobierne para las mayorías.