“Somos un país de América Latina en el que la violencia de género sigue representando un gran desafío para la garantía de los derechos humanos, donde el feminicidio es la máxima y más cruel acción contra las mujeres, con arraigada manifestación de discriminación y de misoginia”.
Así lo expresó Magaly Caram, directora ejecutiva de Profamilia, durante la presentación del proyecto “salud y derechos para una vida plena”, que ejecuta la institución con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo -AECID-.
Ante la creciente cantidad de mujeres violentadas y/o asesinadas por sus parejas o exparejas en los primeros tres meses del año, Caram mostró consternación de que se considere la violencia y la muerte de mujeres como un recurso para dirimir situaciones o problemas reales o imaginarios.
Señaló como urgente la intervención de las autoridades para ofrecer respuesta oportuna ante la denuncia de violencia “y al mismo tiempo exhortamos a las mujeres a denunciar cualquier signo de violencia o cualquier cosa que represente un riesgo para su seguridad”.
Caram felicitó la aprobación de las Directrices de Atención Integral en Salud a Mujeres en Situación de Violencia de Género, lo que consideró una muestra de voluntad política por parte del Ministerio de Salud Pública para la implementación de acciones de prevención y atención de la violencia en el sector salud.
Salud y derechos para una vida plena
El proyecto, ejecutado por Profamilia en el Gran Santo Domingo, tiene tres grandes resultados esperados donde juega un papel determinante la sociedad civil para mover la voluntad política que garantice iniciativas relacionadas con la no discriminación, la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
Hace énfasis en la prevención de la violencia contra las mujeres, los niños y las niñas, así como en mejorar el acceso a servicios y derechos de salud sexual y salud reproductiva para personas con alguna discapacidad; en sensibilizar a titulares de obligaciones del Ministerio de Salud Pública y otras instancias del Estado en estos temas, que requieren del empuje social, comunitario y estatal.
El coordinador general de la cooperación española en el país, Manuel Alba, señaló que la lucha contra todas las formas de violencias que sufren las mujeres y niñas y su erradicación son una prioridad en nuestras sociedades, y, por ende, para la cooperación española.
Destacó que este proyecto que hoy se presenta a la comunidad y a la sociedad dominicana es de vital importancia para el avance de los derechos humanos, siendo esencial promover la prevención de la violencia y el acceso a los servicios de salud a las mujeres, jóvenes y personas con discapacidad.
Es prioritario que “centremos nuestras actuaciones en las necesidades de las víctimas, sobrevivientes de violencias, en donde debemos tener presente el empoderamiento de las mujeres y que puedan tomar decisiones desde su propia autonomía, promoviendo su reinserción educativa, laboral, social y su recuperación emocional”. Agradeció el compromiso y la labor de Profamilia en el país, por su dedicación y compromiso en la defensa de los derechos humanos.
En el evento estuvo presente la viceministra de Cooperación Internacional, Olaya Dotel, quien destacó la “visión estratégica de este proyecto, que se alinea perfectamente con las prioridades y políticas nacionales del Gobierno de la República Dominicana y se inscribe en la necesidad de responder a los y las titulares de derechos en cuanto a las acciones de prevención y atención en salud; como parte de un sistema multisectorial, integral e integrado, que permita garantizar la prevención y la atención efectivas”.
La presentación de este proyecto y el apoyo de las organizaciones es una reafirmación de los derechos humanos, especialmente del derecho fundamental a la salud en general y a la salud sexual y la salud reproductiva de manera particular. También implica asegurar el acceso a servicios de salud para todas las personas sin ningún tipo de discriminación, especialmente aquellas con alguna discapacidad o que son discriminadas por razones de orientación sexual.