Por Carla Frontán/Revestida

En estos días en casa hemos hecho casi de todo. Ejercicio, clases en línea, maquillaje, hasta cocinar. Muchos han encontrado un escape en la cocina (yummy).

El acto de cocinar va mucho más allá de preparar una receta. Es una acción terapéutica que tiene factores emocionales y culturales, por lo que tiene sentido que en situaciones de estrés estemos dentro de la cocina.

Debbie Mendel, autora del libro «Adicto al Estrés» corrobora esto.

Cocinar como vía de escape

Como pasa con cualquier pasatiempo, la cocina nos permite tomar un respiro en nuestro día a día y concentrarnos en una actividad metódica, ya sea siguiendo una receta, cortando los ingredientes, que tome cierto tiempo.

Se trata de control

Por igual, se trata de tener el control de lo que estamos haciendo. Tenemos que estar enfocados en cortar, encender la estufa u horno, y calentar a la temperatura ideal nuestro Aceite Mazola para que nuestros platillos queden perfectos.

Y nos emociona probar algo nuevo

No lo vamos a negar, comer es una de las mejores cosas de la vida y más si estamos probando algo nuevo. La relajación que sentimos al cocinar también tiene que ver con el deseo de probar nuevos sabores.

Lo mejor del mundo de la gastronomía es ¡que está lleno de recetas! Ya sea en blogs, YouTube o cuentas dedicadas a subir recetas, hay todo un mundo que probar.

Gracias al Internet el foodie o amante de la comida no cae en la rutina, en el que consigue nuevas ideas para probar y experimentar. Y cada nuevo descubrimiento es muy reconfortante y nos llena de satisfacción.

Sin mencionar que una de las ventajas que tiene la cocina es que podemos compartir nuestra pasión con los demás y presumir la chef que somos

La psiquiatra Carole Lieberman dice que cocinar hace que las personas se sientan bien porque es una forma de cuidar a los demás.

Con frecuencia, al probar un plato que nos ha salido especialmente bien, lo primero que queremos hacer es contárselo a alguien, sacarle una foto para subirla a redes sociales o que alguien cercano lo pruebe. Por esta y muchas más razones cocinar resulta terapéutico.

Y a ti, ¿te relaja cocinar?