Por Julio Castro

La libero de la selección nacional Brenda Castillo fue intervenida ayer del brazo izquierdo tras sufrir un accidente de tránsito la madrugada del pasado domingo en Las Terrenas de Samaná.

El proceso quirúrgico se realizó anoche en el Centro Médico UCE y duró unas dos horas. Fue ejecutado por un equipo de especialistas encabezado por los doctores César Augusto Roque y César Coradín.

“Ella (Brenda) tuvo una fractura compleja inestable tipo B1”, señaló Roque a elCaribe previo a la intervención de la integrante de las “Reinas del Caribe”.

A Castillo se le colocó un dispositivo de metal elaborado en titanium y, según Roque, su proceso de recuperación se tomará alrededor de dos meses. “Tendremos a Brenda Castillo para mucho rato”, dijo Roque en un comunicado enviado anoche por el Proyecto de Selecciones Nacionales de Voleibol.

“No usará yeso. En un lapso de 72 horas ya podrá estar haciendo sus quehaceres normales con la mano como comer, cepillarse, entre otras cosas, siempre y cuando el nervio responda satisfactoriamente”, sostuvo el galeno, quien también tuvo a su cargo la intervención de otras jugadoras de voleibol, entre ellas a Lisvel Eve Mejía, quien sufrió una fractura expuesta de tibia en la pierna izquierda en febrero de 2013. Al momento del accidente, Castillo estaba acompañada de su esposo, José Martínez.

Atenciones del domingo

Lo más lejos que el doctor William Alejo tenía la madrugada del domingo era que estaba atendiendo a una de las mejores jugadoras de voleibol del mundo.

La estelar Brenda Castillo, que acababa de sufrir un accidente que le provocó fuertes golpes en la frente y en un brazo, tampoco se identificó como tal y solo deseaba las buenas atenciones que al final recibió en la Clínica Especializada Internacional Las Terrenas.

“No sabía que era ella. La traté como a todos los pacientes”, dijo Alejo ayer a elCaribe por la vía telefónica. “Ella mostró mucha humildad. Solo me dijo que se llamaba Brenda y colaboró bastante. Fue muy valiente. Al día siguiente me enteré de su nivel de atleta”, agrega el galeno de 31 años, oriundo de San Francisco de Macorís y quien es egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) e hizo su especialidad de cirujano ortopeda en el Hospital Salvador B. Gautier. ¿Valiente? “Sí. El proceso aplicado duele un poco”, comenta Alejo.

Al comprobar que tenía una lesión en la parte distal del húmero izquierdo, Alejo le realizó una reducción cerrada más una inmovilización del miembro superior izquierdo.

“Si no se inmoviliza podría darse una lesión de una arteria, de una vena o un nervio y eso complicaría bastante la situación”, explicó el especialista con un tono de voz de mucha seguridad. 

Castillo, según Alejo, fue enviada a la Capital con una férula de yeso en la parte afectada.