ONG estimulan haitianos

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Por Hugo Ysalguez

Un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONGS) incentivan en la frontera el cruce ilegal de haitianos, y enfrentan a los militares para que no deporten a los indocumentados detenidos, principalmente a las parturientas y a los que supuestamente huyen de la crisis política que sacude a ese país, situación que prácticamente es endémica, pues es latente y cíclicamente llega a su clímax, ocasionando estampidas de habitantes del país vecino hacia nuestro territorio.

El Ejército dominicano de queja se cuatro ONG, que obstaculizan su trabajo de repatriar a los ilegales, alegando derechos consagrados en pactos internacionales, de los cuales la República Dominicana es signataria.

Sin embargo, pese a los entorpecimientos de los representantes de las entidades sin fines de lucro, los militares siguen cumpliendo al pie de la letra, las órdenes dadas por el ministerio de Defensa de no permitir el cruce de indocumentados de este lado de la isla.

Hay varias ONGS pro haitianas que reciben recursos de Estados Unidos y Cañada, algunas de ellas ni siquiera tienen estatus legal, conforme con la señora Rosanna Trinidad, vocera de un grupo nacionalista, que realiza acciones legales a fin de que las autoridades persigan a los directivos de esas entidades no incorporadas por recibir recursos, sin tener status legal.

Conforme una fuente militar, las ONGS que perturban las labores en la frontera, tienen sus sedes en distintos países, dos son de Haití, tres de Canadá y dos dominicanas.

La activista de una de esas organizaciones, Colette Joseph Pierre, expresó que las autoridades dominicanas tienen que ser flexibles con sus compatriotas femeninas que vienen a dar a luz aquí, pues en Haití los partos tienen un alto costo, mientras en el país no cobran por alumbrar a sus criaturas, al tiempo que abogó por que se acojan como refugiados los que huyen de la inseguridad y persecución en Haití por razones políticas.

Sin embargo, la portavoz de un grupo de nacionalista, licenciada Martha Domínguez, quien sigue muy de cerca los acontecimientos en Haití, se opuso resueltamente a que el gobierno dominicano otorgue refugio o asilo político a los que huyen del desorden y la inestabilidad política de ese país, en virtud de que viola el Tratado de Paz, Navegación, Comercio y Extradición, firmado entre ambos países en 1874.