Con una Eucaristía celebrada en la Catedral Primada de América, los obispos de la República Dominicana iniciaron la 57° Asamblea Plenaria, donde analizarán, desde el 30 de junio al 5 de julio, los trabajos realizados por las Comisiones Nacionales de Pastoral que integran la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).

En la homilía de la misa, realizada especialmente por el Papa y la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, Monseñor Faustino Burgos Brisman, Obispo Auxiliar de Santo Domingo, explicó que el estar constituidos como Conferencia ha permitido que los obispos reflexionen, propongan, medien, participen y emitan su voz, en los momentos apremiantes de su historia de más de cincuenta años.

“Desde esta actitud de fe y comunión iniciamos esta asamblea con el firme propósito de trabajar, orar y compartir juntos, de forma que podamos ofrecer la palabra de aliento y esperanza que nuestro pueblo anhela”, añadió.

La Eucaristía, presidida por Monseñor Diómedes Espinal de León, Obispo de Mao-Montecristi, presidente de la CED, fue concelebrada por los demás obispos del país, a la que asistieron sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos, y fue transmitida por diversos medios de comunicación católicos.

En la jornada de una semana, los prelados reflexionarán sobre temáticas sociales, los desafíos que presenta la realidad del país para la Iglesia en la República Dominicana y cuáles acciones pastorales concretas se pueden considerar para abordarlos.