La creación de una comisión técnica de supervisión en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) marca un punto de inflexión en los mecanismos de control institucional, al establecer un freno directo a las decisiones unilaterales sobre contratos, inversiones y programas que superen los RD$5 millones.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!
“El reglamento es claro: si la comisión objeta una propuesta, no puede ejecutarse bajo ninguna circunstancia. Y si se aprueba, se fiscaliza su cumplimiento para asegurar que se ejecute tal como fue concebida”, precisó Díaz Santana.
El coordinador informó que la comisión ya inició sus trabajos con una reunión formal junto al director ejecutivo de Senasa, quien presentó un panorama detallado de la situación institucional, incluyendo la cancelación y revisión de contratos irregulares y los ajustes realizados en distintos programas.
Posteriormente, los miembros de la comisión sostuvieron un encuentro interno en el que adoptaron decisiones estratégicas para su funcionamiento, las cuales fueron comunicadas al presidente del Consejo Directivo y a la dirección ejecutiva. Entre ellas, destacó la elaboración de un plan anual de supervisión, alineado con el reglamento reformado.
El funcionario subrayó que el propósito central del nuevo esquema es evitar prácticas discrecionales, garantizando que las decisiones de alto impacto económico sean colegiadas, transparentes y verificables.
“En el país muchas veces se aprueban decisiones que luego no se ejecutan, se ejecutan de forma distinta o no producen los resultados esperados. Esta comisión nace precisamente para cerrar esas brechas”, afirmó.
Con este nuevo modelo de supervisión, Senasa busca fortalecer la rendición de cuentas, prevenir irregularidades y asegurar que los recursos públicos se utilicen conforme a la ley y a los objetivos estratégicos de la institución.









