Los sueños del prospecto que falleció en un accidente en Barahona

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Por Omar Medina

FUNDACIÓN, Barahona. “Hay mi hijo, mi pelotero, mi patrón”, así lloraba desconsolada ante el cuerpo sin vida de su hijo, la madre del prospecto Fausto Segura, de 23 años, de los Nacionales de Washington, quien perdió la vida en un accidente de tránsito la madrugada del lunes.

Los llantos de la señora Eslinda Cuevas de Segura eran conmovedores ante el cuerpo de su único hijo varón, a quien, según ella misma, “le decían El patrón porque tiraba a 100 millas”.

El sueño del joven era jugar en las Grandes Ligas, comprarle una yipeta a su progenitora y construirle una mansión en su pueblo natal, Fundación, una comunidad de las más pobres de Barahona.

“Los sueños de mi niño eran grandes; ya él alistaba su equipaje para irse a Estados Unidos el día 16 porque tenía que jugar el 4 de febrero; mi hijo tenía buena meta, quería ayudar a las personas pobres, y a los muchachos de la pelota, me decía”, dijo Cuevas, con la voz cortante.

Dentro de las aspiraciones que citó tenía su vástago una era aportar los fondos para levantar una iglesia evangélica en su localidad.

Sus restos fueron velados ayer en la funeraria municipal de Fundación.

Fausto Segura murió a las 3: 45 de la madrugada del lunes cuando regresaba junto a una joven, de la comunidad Pescadería, a bordo de una passola Honda Lead, la cual utilizaba desde hace varias semanas porque su carro Chevrolet había fundido el motor.

Se presume que la motocicleta era conducía por él, tras salir de un centro de diversión de Barahona, pero en un momento la cedió a su acompañante, una joven que resultó herida, pero no de gravedad, en las inmediaciones del Arco del Triunfo y perdió el control en la carretera Barahona-Azua, cerca del cruce de Cabral, cuando se estrelló contra un árbol.