Los arrestos continúan pero aún hay muchas zonas grises sobre el magnicidio de Moise en Haití

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Puertp Príncipe. Más de seis meses después del asesinato por un comando armado del presidente haitiano Jovenel Moise, las detenciones de sospechosos se han multiplicado en las últimas semanas en diferentes países, pero siguen sin conocerse el móvil del crimen o sus patrocinadores.

En tanto, la investigación llevada a cabo en Puerto Príncipe parece haberse estancado, lo que ilustra las graves disfunciones del sistema judicial del país.

Moise fue asesinado a balazos a comienzos de julio de 2021 en su residencia particular de Puerto Príncipe. Se sospecha que un comando integrado por colombianos estuvo a cargo del ataque.

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Desde principios de año, la justicia estadounidense ha imputado en Miami a dos hombres por su presunto papel en el magnicidio.

Mario Palacios, de nacionalidad colombiana, sería uno de los cinco hombres armados que ingresaron a la habitación donde fue asesinado el mandatario. Fue detenido el 3 de enero en Panamá, durante una escala en un vuelo procedente de Jamaica.

Rodolphe Jaar, ciudadano haitiano-chileno, fue presentado a su vez este jueves ante una corte de Miami, luego de su arresto en República Dominicana.

Según un documento de archivo del FBI, Jaar admitió durante una entrevista en diciembre haber proporcionado armas y municiones al grupo de colombianos.

“Estados Unidos tiene herramientas para enjuiciar a personas que participaron en conspiraciones desde territorio estadounidense, incluso si estas conspiraciones fueron urdidas para cometer delitos fuera de suelo estadounidense: es algo bueno”, comentó Marie-Rosy Auguste Ducena, abogada de la Red Nacional por la Defensa de los Derechos Humanos en Haití.

Los mercenarios colombianos fueron efectivamente reclutados por la empresa de seguridad CTU, con sede en Miami, y varias reuniones entre los sospechosos tuvieron lugar en Florida antes del ataque mortal.

Philippe Larochelle, abogado del hijo del difunto presidente, se mantiene cauteloso ante estas inculpaciones.

“En qué forma tendrán que responder por sus acciones en Estados Unidos, está por verse”, dijo el representante de Joverlein Moise, basado en Montreal. “Estamos en las primeras etapas”.