Por Juan Matos

Barahona.- En contraste con los graves daños que las lluvias dejadas por la tormenta Isaías a su paso por el país  han causado en otras zonas el territorio nacional, para comunitarios del municipio de Cabral y otros pueblos enclavados en la cuenca baja del Yaqué del Sur, en esta provincia, han sido  una bendición del cielo.

Esto así, porque la laguna Rincón en Cabral, que prácticamente estaba seca está recibiendo una gran cantidad de agua por el Canal Trujillo y otras vías importantes.

El estado precario de la laguna producto de la sequía que castiga a la zona Suroeste, tenía muy preocupados a los residentes en Cabral, así como en Salinas, Cachón, El Peñón, Cristóbal, Jaquimeyes, Habanero, entre otras comunidades en las que muchas familias tradicionalmente viven de la pesca.

A parte de esto, les especies acuáticas de esa importante fuente de agua, servían de alimentación abundante a familias pobres, cosa que ha ido mermando a través de los años, producto de que la laguna casi siempre esta seca en épocas de prolongadas sequías.

“Esta fuente de agua casi desaparece en tiempos de largas sequías, pero se fortalece de nuevo cuando comienza a llover, producto del agua que le llega por el Canal Trujillo y del rìo Yaque del Sur”, comentó el agricultor Héctor Féliz Urbaéz, del municipio de Cabral.

Se desconoce hasta el momento los daños causados en  el Suroeste por las lluvias, por lo que se está a la espera del informe de las autoridades de la Regional de Agricultura.