Naciones Unidas.- El secretario general de la ONU, António Guterres, confesó este martes estar preocupado ante los ataques “incesantes” y el “recrudecimiento” de la retórica expansionista de Israel tras las declaraciones del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, en las que defendió modificar la frontera de su país con el Líbano para anexionar parte de este país.

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Así lo expresó el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en su rueda de prensa diaria en la que fue preguntado por la propuesta de Smotrich de desplazar la frontera de su país con el Líbano al río Litani, en el sur del país, lo que supondría absorber en torno a un 8 % del territorio libanés, según varios medios.

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“Nos preocupa el recrudecimiento de la retórica que estamos presenciando. Nos preocupa la actividad militar incesante que estamos presenciando”, declaró el portavoz.

El ministro israelí afirmó que el río Litani “debe ser la nueva frontera” con el Líbano, “al igual que la ‘Línea Amarilla’ en Gaza y la zona de amortiguación y la cima del Hermón en Siria”, según recogen medios locales.

En los últimos años, Israel ha impuesto su control efectivo en más de la mitad de Cisjordania y de la Franja de Gaza.

“No necesitamos más combates. No necesitamos más retórica”, aseveró el portavoz.

Dujarric pidió que se “respete la integridad territorial del Líbano” así como a su Gobierno.

“Es necesario volver a las negociaciones y a la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad”, añadió sobre el texto aprobado por unanimidad en 2006 que busca poner fin a las hostilidades entre el grupo chií libanés Hizbulá e Israel.

Las declaraciones del portavoz se producen después de más de 20 días de ataques israelíes contra el Líbano, que se originaron tras los bombardeos de Hizbulá contra Israel como respuesta al asesinato del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.

Teherán es el principal aliado de Hizbulá, al que ayuda a financiar, armar y entrenar.

El Ejército israelí se ha centrado en lanzar misiles contra la zona sur del país y atacar por aire supuestos objetivos del grupo. En los últimos días ha atacado también puentes que conectan la franja más meridional del país con el resto del territorio, supuestamente para cortar el paso a los combatientes de Hizbulá.

El número de muertos por la ofensiva aérea y terrestre de Israel contra el Líbano se elevó este martes a 1.072, después de que otras 33 personas perdieran la vida y 90 más resultaran heridas en las últimas 24 horas, según informó el Centro de Operaciones de Emergencia del país.