Las elecciones de febrero y mayo constituyen importantes retos para la sociedad en este 2020.

Mantener y mejorar el clima de estabilidad y crecimiento con mayor equidad, se erige como la apuesta fundamental de la nación.

Los esfuerzos de la sociedad organizada han de orientarse a favorecer y propiciar  la toma de conciencia del pueblo para la efectiva aplicación de su vara de escrutinio.

Apelar a garantías programáticas por parte de partidos y candidatos en función de esa gran apuesta ha de ser la tónica del año electoral

Rechazar el insulto y los excesos, reclamando propuestas claras y viables, el reclamo general.

Y todo esto alimentado con la firmeza del espíritu democrático de nuestro pueblo, sin el más mínimo asomo de retroceso.