Miami.- Una jueza estadounidense ordenó mantener el Estatus de Protección Temporal (TPS) de 350,000 haitianos para evitar su deportación, como pretende la Administración de Donald Trump, pero políticos y activistas advierten de que el alivio es temporal y persiste el riesgo de una crisis en Haití y Estados Unidos.
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La jueza Ana Reyes bloqueó de forma temporal el fin del TPS, que expiraba este martes, al señalar que la titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, “no tiene los hechos de su lado o, al menos, los ha ignorado”, pues la secretaria insiste en que la situación en Haití ha cambiado y los haitianos deben volver.
Pero Tricia McLaughlin, subsecretaria del DHS, avisó que llevarán el caso a la Corte Suprema al acusar a la jueza de “activismo ilegal” y que el TPS debía ser “temporal”.
“El TPS de Haití se concedió después de un terremoto que ocurrió hace más de 15 años (en 2010), nunca pretendía ser un programa de amnistía de facto, y aun así, las administraciones previas lo usaron así por décadas”, escribió McLauhlin en sus redes sociales.









