Nathanael Pérez Neró
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!
Lo que durante meses se manejó en los círculos íntimos del béisbol como un secreto a voces, finalmente encontró su rúbrica oficial. Este jueves 15 de enero, la organización de los Athletics (en plena transición estratégica hacia Las Vegas) oficializó la contratación del prospecto dominicano Johenssy Colomé, marcando un hito en el actual proceso de firmas internacionales.
El acuerdo, sellado por la impresionante cifra de 4 millones de dólares, posiciona a Colomé en el selecto “Top 5” de los bonos más altos otorgados en este ciclo. De momento, es el bono más alto que rubrica un dominicano en este mercado que recién inicia.
Un perfil que desafía la lógica
Con apenas 16 años, Colomé no es un prospecto ordinario. Los reportes de los escuchas internacionales son, por decir lo menos, superlativos. En el aspecto ofensivo, los analistas coinciden en que el joven quisqueyano posee una potencia y una velocidad de bate que evocan la figura de Vladimir Guerrero Jr.
Sin embargo, lo que realmente ha dejado boquiabiertos a los evaluadores es que ese poder descomunal viene acompañado de una elegancia defensiva que muchos comparan con la de Manny Machado. Poseer el madero de una bestia y el guante de un maestro es una combinación que rara vez se ve en un adolescente, lo que justifica el estigma de “súper pelotero” que carga desde sus primeras exhibiciones.
La firma de Colomé no estuvo exenta de drama. Inicialmente, el jugador tenía un preacuerdo con los Athletics cercano a los 2.3 millones de dólares. No obstante, su vertiginoso desarrollo físico y técnico en los últimos meses provocó un terremoto en las oficinas de varias organizaciones de Grandes Ligas.









