Isabel II, la reina Inmortal

9

María Hernández

La inmortalidad es una cualidad que se aplica a personas que han hecho tanto en diferentes áreas de la humanidad que traspasan la barrera de la muerte y viven siempre en los corazones de quiénes les conocieron para recordar sus buenas acciones con ellos y con los demás. Un inmortal es alguien que «no morirá nunca y perdura indefinidamente en la memoria de los demás», como es el caso de la Reina Isabel II, que el lunes 19 de septiembre del 2022, fue colocada en su morada final rodeada de miles de ciudadanos británicos y de otras naciones que viajaron a esa nación a darle su último adiós o un hasta luego.

Largas filas de personas que duraban hasta 16 horas paradas para acercarse y ver por última vez a la reina sonriente, pero de carácter regio y recto que intimidaba hasta a familiares más cercanos, como a su hijo el rey Carlos III, que en presencia de personalidades y subalternos se inclinaba para decirle: mommy (mamá).

Publicidad

Otros critican las excentricidades de la reina y sus gustos por la buena cocina, aunque resaltan su disgusto por las comidas que estaban impregnadas de ajo. Disfrutaba dentro de sus rutinas alimenticias tomar ginebra, antes del mediodía, por la tarde una copa de vino, antes de dormir tomaba una copa de champagne y también disfrutaba del Martini.

Siempre trató de que los que se encontraban en su entorno esposo, hermanos, hijos y nietos mantuvieran un comportamiento al nivel de la Corona, aunque fueron muchos los escándalos por los que tuvo que sufrir callada durante sus 70 años en el trono.

La cara un poco dura que presentaba, la volvía alegre, brillante y fluorescente con los vivos colores y tonos pasteles que siempre vestía combinados con hermosos, pero no muy sofisticados sombreros, que la hacían ver coqueta y al mismo tiempo señorial.

Reina nace, no se hace y la vida giró alrededor de Isabel, desde su niñez, con atenciones especiales, como si el destino le hubiera guardado esa corona como un regalo que privilegiaba su comportamiento de rectitud, desde sus primeros años de vida, adolescencia, adultez y como parte del conglomerado de adultos mayores.

Lo cierto es que la reina Isabel II tenía un gran amor por los animales a juzgar por sus numerosos y hermosos perros, caballos y otros animales que tenía en su palacio. Los perros tenían habitaciones especiales y cocineros expertos en preparar las delicias de los animales.

Aunque la realeza no se ha expresado sobre las causas verdaderas que terminaron con la vida de la Reina Isabel II, de 96 años, todos vieron como ella desmejoró luego de la muerte de su esposo Felipe Mountbatten, Duque de Edimburgo y de haber contraído el Covid-19 en febrero 2022.

En su velatorio y luego, en el traslado de la reina Isabel II a su morada final, se pudo observar la sincronización de los soldados reales para dar cada paso, ni muy adelante, ni tampoco muy atrás, como si llevaran años ensayando el momento triste de la partida de la casi centenaria reina. Ese hecho es explicable, pero lo que no se entiende es como los caballos sabían el momento preciso en que debían levantar cada uno sus patas y avanzar al ritmo de la lenta marcha que los guiaba, cual si fueran seres humanos.

Algo que llamaba fuertemente la atención en el camino a la lápida donde se depositaría el féretro con los restos de la reina Isabel II era la corona, finamente colocada encima de la caja y con mucho cuidado de los que la llevaban para que no se fuera a caer. Resaltaba también la corona de flores sobre el ataúd dentro de la cual había una tarjeta escrita a mano por su hijo el rey Carlos III con la siguiente frase: «En memoria amorosa y devota, Carlos R».

En cuanto a la Corona Real, se confeccionó en el año 1937 para el padre de Isabel II, Jorge VI y tuvo que ser adaptada a la reina para su coronación en 1953. La corona tuvo que ser reducida en el diámetro de la cabeza para que tuviera una apariencia femenina, datos que publica la cadena de noticias británica BBC.

Hay que recordar que en Reino Unido funciona un tipo de monarquía parlamentaria con instituciones sólidas y para realizar su trabajo dependen una de la otra. En ese país, del noroeste de Europa, el rey es el jefe de Estado, sin embargo, los poderes que posee el monarca son simbólicos y también ceremoniales. Los reyes británicos suelen mantenerse neutrales políticamente, describen los expertos en el tema.

La reina Isabel II nació en Londres, Inglaterra, Reino Unido, el 21 de abril de 1926. Fue la hija mayor del rey Jorge VI y de la reina Isabel por lo que recibió la corona luego de fallecer su padre, el 6 de febrero de 1952.

Además de Carlos III, la reina Isabel II tuvo a Ana, princesa real, Andrés, duque de York y Eduardo, conde de Wessex. Tuvo ocho nietos: Los príncipes Guillermo y Harry, hijos de la princesa Lady Diana y el ahora rey Carlos III casado con Camila Parker, reina consorte. También son sus nietos Beatriz de York y su hermana Eugenia de York, Peter Philips, su hermana Zara Tindall, Lady Louise Windsor y su hermano el vizconde Severn, publica rtve.es.

La reina Isabel II tuvo la oportunidad de conocer a la nueva primera ministra Británica, Liz Truss, quien daba su primer discurso ante el parlamento cuando quedó fría, como lo describiera luego, al recibir la trágica noticia de la muerte de la reina.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here