Teherán, Irán (AFP). Irán amenazó este domingo con destruir infraestructuras claves en Oriente Medio tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que atacaría centrales eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas.

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El cruce de amenazas avivó la preocupación sobre las plantas nucleares, tras más de tres semanas de una guerra que reta a la economía global por la posibilidad de que la fuerte alza del petróleo genere inflación.

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Trump —bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato— dio un ultimátum a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz.

Irán impone un bloqueo casi total a esta vía marítima pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por ella, alrededor de un 5% de su volumen previo a la guerra, según la consultora Kpler.

Si no se reabre esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos, “Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!”, dijo el presidente de Estados Unidos en un mensaje en Truth Social.

Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir “irreversiblemente” las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.

Además advirtió que esto hará subir los precios del petróleo por “mucho tiempo”.

El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó asimismo con cerrar “completamente” el estrecho, si Trump ejecuta sus amenazas.

En paralelo, el ejército israelí dijo llevar a cabo ataques “en el corazón de Teherán”.

“Todos hemos perdido nuestro trabajo, ya no tenemos ingresos y no sabemos cuánto tiempo podremos seguir así”, contó a la AFP Shiva, una habitante de Teherán de 31 años.

“No nos esperábamos esto” 

En otro frente, Hezbolá, un movimiento islamista proiraní libanés, afirmó que lanzó una salva de cohetes contra soldados israelíes en el norte de Israel.

En la frontera norte de Israel, un civil falleció el domingo por un disparo de cohete lanzado desde Líbano.

El ejército israelí recibió la orden de destruir “todos los puentes” del sur de Líbano que se usen con fines “terroristas”, declaró el ministro de Defensa, Israel Katz.

Añadió que el ejército deberá “acelerar la destrucción de las casas libanesas en las aldeas de contacto”, tal y como se hizo en la Franja de Gaza.

En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron el sábado más de un centenar de heridos y provocaron el pánico.

El primero alcanzó una zona residencial de Dimona, una ciudad que alberga un centro estratégico de investigación nuclear, en el desierto del Néguev, y causó una treintena de heridos.

En el lugar del impacto, la magnitud de las destrucciones es espeluznante. Hay escombros por el suelo hasta donde alcanza la vista.

“No nos esperábamos esto”, comentó Gali Amir, de 50 años, responsable de una residencia para personas con trastornos cognitivos y mentales cercana al lugar del impacto.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que atacará “personalmente” a todos los dirigentes de Irán.

“Vamos a ir a por el régimen”, dijo.

“Fase peligrosa” 

Irán justificó los misiles lanzados hacia Dimona – a cinco kilómetros del centro de investigación nuclear israelí – como una “respuesta” a un ataque “enemigo” contra uno de sus complejos nucleares en Natanz.

Sin embargo, el ejército israelí aseguró “no tener conocimiento” del ataque de Natanz. La televisión pública Kan lo atribuyó a las fuerzas estadounidenses.

Tanto la organización iraní de energía atómica como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijeron que no se ha detectado ningún nivel anormal de radiación.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que con estos ataques contra instalaciones nucleares, el conflicto entró en una “fase peligrosa”.

Israel está considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de “ambigüedad estratégica” por la cual no lo confirma ni lo desmiente.

Irán busca además desestabilizar el suministro mundial de hidrocarburos con sus ataques contra los países del Golfo. Irak sufrió ataques nocturnos y tres misiles balísticos apuntaron a la región de la capital saudita, Riad. Emiratos Árabes Unidos dijo haber respondido a ataques de misiles y drones.