Genrris Agramonte

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Ante las advertencias del Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del PNUD sobre la fragilidad democrática en América Latina por la polarización y la desinformación, el Gobierno dominicano reafirmó su apuesta por el fortalecimiento institucional.

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El presidente Luis Abinader y el canciller Roberto Álvarez manifestaron que la resiliencia del sistema nacional depende de transformar el crecimiento económico en bienestar tangible y de mantener una comunicación constante que legitime la gobernanza frente a los desafíos regionales.

El Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del PNUD ha encendido las alarmas sobre la estabilidad democrática en América Latina y el Caribe, citando la desinformación y la polarización como amenazas críticas. Ante este panorama, el canciller dominicano, Roberto Álvarez, reafirmó el compromiso del país con el fortalecimiento institucional, subrayando la urgencia de traducir el crecimiento económico en bienestar social para blindar la legitimidad del sistema.

Según el organismo internacional, las democracias regionales atraviesan una etapa de vulnerabilidad sin precedentes. El documento subraya que el éxito de la gobernanza ya no depende solo de la estabilidad política, sino de la capacidad de respuesta de los Estados ante las demandas de la ciudadanía.

El informe identifica la falta de resultados tangibles en desarrollo social y económico como el principal detonante del desencanto ciudadano. Estos factores, advierte el PNUD, erosionan la confianza en las instituciones y ponen a prueba la resiliencia democrática, un desafío del cual la República Dominicana no está exenta.

El canciller Roberto Álvarez señaló que la República Dominicana no es ajena a estas tensiones y que el país debe responder con hechos concretos. Subrayó que la democracia dominicana es una práctica viva que se ejerce y se renueva, y que los avances alcanzados en gobernanza y credibilidad requieren sostenerse con políticas públicas que fortalezcan la institucionalidad y la confianza ciudadana.

El informe del PNUD advierte que la falta de inclusión y participación efectiva de sectores como jóvenes y mujeres limita la calidad de la democracia. Álvarez coincidió en que la República Dominicana debe redoblar esfuerzos para garantizar una representación más amplia y diversa, capaz de adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos que marcan el presente.

Otro de los retos señalados es la necesidad de fortalecer la capacidad de los Estados para responder a las demandas sociales en equidad y servicios públicos. El canciller reconoció que, aunque el país ha avanzado en crecimiento económico, la legitimidad democrática depende de que esos logros se traduzcan en bienestar tangible para la población.

Álvarez enfatizó que el informe debe leerse con rigor y sin complacencia, pues ninguna democracia latinoamericana está exenta de presiones internas y externas. Recordó que la resiliencia demostrada por la República Dominicana en momentos de crisis debe complementarse con una renovación constante de los mecanismos de representación y participación ciudadana.

El funcionario indicó que el Gobierno interpreta el informe como una advertencia y una oportunidad: advertencia frente a las amenazas que enfrentan las democracias, y oportunidad para consolidar reformas que fortalezcan el Estado de derecho. En ese sentido, reafirmó el compromiso del país de trabajar junto a organismos internacionales para garantizar que las políticas de desarrollo estén alineadas con la defensa de los valores democráticos.

El evento contó con la participación del presidente Luis Abinader, quien intervino en un conversatorio moderado por Almudena Fernández, representante residente del PNUD en República Dominicana.

El mandatario compartió reflexiones sobre los retos democráticos de la región y la importancia de traducir los diagnósticos en políticas públicas efectivas.

En el mismo espacio, Michelle Muschett, directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, destacó la relevancia de que los países conviertan los hallazgos del informe en acciones concretas que impacten en la vida de los ciudadanos. Subrayó que la República Dominicana es un actor clave en ese proceso regional.

Álvarez reiteró que la democracia no puede sostenerse sin resultados tangibles en materia de desarrollo, por lo que el país se compromete a responder al informe con acciones que fortalezcan la institucionalidad y mejoren la calidad de vida de la población.

Finalmente, el canciller afirmó que la República Dominicana no observa el informe desde la distancia, sino como parte de un proceso que involucra directamente a su sociedad y a sus instituciones, reafirmando que la democracia se cuida y se renueva día a día.

Abinader llama a fortalecer la democracia con respeto, diálogo y reformas

El presidente Luis Abinader afirmó que la República Dominicana ha logrado evitar la polarización política que afecta a gran parte de América Latina, gracias a la madurez de su clase política y al rol de las organizaciones sociales. Durante la presentación del informe Democracias Bajo Presión del PNUD, en la Cancillería, sostuvo que las diferencias ideológicas deben asumirse como parte natural de la democracia, sin convertirse en ataques personales.

“La oposición tiene que decir y hacer oposición, porque eso es la democracia”, expresó, resaltando que las juntas de vecinos y asociaciones de desarrollo han servido como interlocutores y auditores sociales de la gestión pública.

El mandatario reconoció que gobernar en tiempos de redes sociales supone un reto distinto, marcado por la inmediatez y la circulación de noticias falsas.

Señaló que más del 60% de los dominicanos consume información política a través de estas plataformas, aunque gran parte percibe que se difunden contenidos engañosos.

Abinader relató cómo incluso su familia se ve afectada por rumores digitales y advirtió que, aunque las críticas deben respetarse, cuando se ataca la moral es necesario reaccionar.

“No es debilidad, es respeto”, subrayó, al explicar que escuchar y responder a la ciudadanía es esencial para sostener la legitimidad democrática.

En materia social, Abinader destacó los avances en la reducción de la pobreza, que bajó de 18% en 2025 a 7.3% en el primer trimestre de 2026, gracias a políticas integrales que combinan inversión, empleo y programas de asistencia.

Recordó que su gobierno ha enfrentado tres crisis económicas, la pandemia, la guerra en Ucrania y la inflación global, pero que las ayudas sociales y el impulso a la inversión privada han permitido evitar retrocesos. “No basta con crecer económicamente, hay que mantener a las personas fuera de la pobreza para que no vuelvan a caer”, enfatizó.

El jefe de Estado insistió en que comunicar y escuchar son pilares de su gestión. Explicó que mantiene contacto directo con líderes políticos, comunitarios y ciudadanos en todo el país, a través de consejos de gobierno y encuentros con asociaciones locales. En estas reuniones, dijo, recibe críticas y reclamos, pero también propuestas que enriquecen la acción gubernamental.

“Hay que escuchar las quejas, aunque sean duras, porque eso fortalece la democracia”, expresó, defendiendo la idea de que el consenso y la comunicación constante son más efectivos que la imposición de decisiones, incluso teniendo mayoría absoluta en el Congreso.