La Fundación Institucionalidad y Justicia, Inc., (FINJUS) exhortó este miércoles a los congresistas electos a colocar como una de sus prioridades el desmonte de la cultura de privilegios “que por décadas ha funcionado en las cámaras legislativas”.  

En un comunicado, el vicepresidente ejecutivo de FINJUS, Servio Tulio Castaños Guzmán, sostuvo que dichos privilegios comprenden programas multimillonarios para la realización de iniciativas que son ajenas a las funciones que la Constitución les atribuye.

Agrega que a lo largo de los últimos años diferentes sectores nacionales, en los ámbitos empresarial, religioso, académico y comunitario han planteado que el uso de los privilegios excepcionales entre diputados y senadores se ha convertido “en una grave distorsión y desnaturalización de la naturaleza de los congresistas, que ha originado que en muchas comunidades sean percibidos como una fuente de asistencia social y origen del clientelismo”.  

Tiene cada vez más fuerza entre los expertos y las organizaciones la opinión de que los denominados “Fondos de Compensación Social”, las exoneraciones y entradas extras de los legisladores socavan la legitimidad política de su representación política y constituyen una forma inaceptable de dispendio de recursos públicos y suplantación de órganos públicos.  

FINJUS llamó a los senadores y diputados electos, de los cuales la mayoría provienen de comunidades y grupos sociales que históricamente rechazaron todas las formas de “barrilitos”, “cofrecitos” o fondos similares, a que decidan dar el paso histórico de transformar el ejercicio legislativo.  

Además, que tomen las medidas para que esos recursos públicos sean destinados a las acciones que requiere el fortalecimiento del sistema de salud y los planes urgentes para el relanzamiento de la economía y del tránsito hacia la normalidad tras la pandemia.  

“La sociedad dominicana confía en que la nueva composición del Congreso, integrada por una gran cantidad de jóvenes profesionales y especialistas en diferentes sectores, se abocarán a dirigir el proceso de desmonte del conjunto de los privilegios que desnaturalizan al primer poder del Estado”, indica el documento.  

Además, que avancen en el fortaleciendo la institucionalidad democrática, concentrándose en las tareas propias de su alta investidura, para atender las necesidades reales de la nación.