Eloy avanza hacia el estrellato en los White Sox

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Por Scott Merkin/MLB.com 

CHICAGO – Antes del último juego de la serie que disputaron los White Sox recientemente ante los Astros, el dominicano Eloy Jiménez, jardinero izquierdo de Chicago, se sentó en el clubhouse del Guaranteed Rate Field y puso una media sonrisa cuando se le preguntó por los números de su año de novato en las Grandes Ligas.

“Sí, la temporada no ha terminado”, dijo el siempre optimista Jiménez. “Nos queda un mes y medio de béisbol y esos números son buenos. Pero van a ser mejores”.

Jiménez, quien no cumplirá 23 años sino hasta el 27 de noviembre, respaldó sus palabras esa misma tarde pegando un jonrón de 434 pies. Fue su vigésimo en la temporada, convirtiéndolo en el undécimo novato en la historia de los Medias Blancas en alcanzar esa cifra en una temporada.

El cañonazo viajó hasta lo más alto de la pared negra detrás del jardín central, una zona que rara vez alcanzan los bateadores mortales. Pero la verdad es que no estuvo ni cerca de ser el cuadrangular más largo que ha dado Jiménez esta campaña.

El joven quisqueyano está lleno de talento, especialmente a la ofensiva, mientras sigue trabajando en su defensiva. Es una rutina diaria antes de los partidos para Jiménez y Daryl Boston, el coach de primera y encargado de trabajar con los jardineros de Chicago. Y Jiménez ya ha demostrado mejorías desde su debut el 28 de marzo en Kansas City.

Pocos jugadores, si es que hay alguno, disfrutan tanto jugando pelota como Jiménez. Es un talentosísimo joven en medio de lo que los White Sox esperan sea un equipo que esté pronto luchando por la postemporada.

“Eloy es un jugador especial”, dijo el receptor de los Medias Blancas, James McCann. “Cuando ves el tipo de poder que tiene, sabes que no hay muchos con esa fuerza”.

“Este año no se ha prendido y sin embargo mira lo que ha hecho. Eso te hace ser optimista”, dijo el coach de bateo de los Patiblancos, Todd Steverson. “Todavía no hemos visto lo mejor de él, algo que él mismo es capaz de reconocer. Pero creo que la consistencia tiene que estar ahí para que podamos ver esa versión, en términos de tiempo de juego y experiencia. Eso vendrá pronto”.

La consistencia de Jiménez ha estado puesta a prueba por varias ausencias a lo largo de la temporada 2019. El toletero perdió tiempo entre el 27 de abril y el 19 de mayo debido a una torcedura en el tobillo derecho que sufrió al chocar contra la pared mientras intentaba atrapar un batazo. También estuvo marginado entre el 17 y el 27 de junio por culpa de un golpe en el nervio cubital derecho y fue colocado en la lista de luto el 22 de abril tras la muerte de su abuela.

Bateador de .311 en 1,585 turnos en las menores, Jiménez lleva promedio de .243 en estos momentos. Pero esa caída en este primer año en la Gran Carpa no ha hecho que baje sus expectativas de convertirse en un jugador de impacto con el madero.

“Lo que pasa es que a veces me pongo ansioso”, explicó Jiménez. “Sólo necesito ser yo, no tratar de hacer mucho. Ésa es una de las cosas en las que tengo que trabajar. Y seguir aprendiendo sobre la zona de strike”.

“Cuando estás en tu primera temporada en Grandes Ligas, es para aprender todo de Grandes Ligas. Pienso que eso es bueno”.

Entonces, ¿qué ha aprendido Jiménez, además de no tratar de hacer demasiado en cada turno? Que el béisbol es un juego de ajustes, especialmente a nivel de las Mayores.

Una vez haya hecho esos ajustes, esos bambinazos de 434 pies van a ser cosa común mientras Jiménez afianza su lugar entre otras estrellas jóvenes como los también dominicanos Vladimir Guerrero Jr. y Fernando Tatis Jr. más Pete Alonso, por nombrar unos pocos. Denle una mirada a todo lo que ha avanzado el cubano Yoán Moncada de un año a otro para que vean un ejemplo.

“Tenemos que ajustarnos todos los días”, dijo Jiménez. “No es lo mismo que en las menores. La competencia es mejor. Estás rodeado de lo mejor de lo mejor. Por eso es diferente”.