El virus indomable

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Por Clemente Terrero

El virus del Covid-19, conocido como Sars Cov-2 se ha expandido ampliamente en todo el mundo, de forma continua y sin cesar, tanto en los países pobres como ricos, afectando a millones de personas, con una amplia secuela de muerte que nadie se imaginó cuando éste emergió a finales del 2019.

Este virus es responsable de la pandemia que estamos enfrentando en estos momentos. Se ha cumplido exactamente cien años de la última pandemia considerada de gran magnitud, llamada Gripe Española, fue producida por el virus de la influenza AH1N1.

Los seres humanos de esta época no teníamos conocimientos de lo que era en realidad una pandemia, solo sabíamos que este término se refería a una enfermedad que se expandía en todo el mundo, pero no teníamos ninguna idea de las implicaciones que tenía en todos los aspectos de la vida.

Claro está, al tener la oportunidad de vivirla en toda su extensión, donde hemos visto paralizadas las principales actividades humanas, es que hemos podido darnos cuentas de lo que significa en realidad una pandemia, no podía ser de otra manera, porque si quieres saber cómo son las cosas, tienes que vivirlas.

Tenemos casi un año y medio batallando contra esta pandemia, tratando de frenar su avance, pero no ha sido fácil, todo lo contrario, ha sido completamente imposible detenerla, a veces se tiene la sensación de que ya todo termino porque los casos están bajando, pero esa alegría dura poco, porque en breve tiempo vuelve a presentarse un repunte.

En esa guerra microbiológica que estamos librado contra el nuevo coronavirus se han elaborado muchas estrategias que los expertos han considerado infalibles, pero al poco tiempo viene la decepción porque éstas no han podido dar pie con bola, y el virus ha seguido su avance muy campante en el mundo.

Cuarentena, toque de queda, distanciamiento social, uso de mascarillas, lavado de manos, han sido las medidas que se hemos implementado, en un esfuerzo dirigido a detenerlo, pero el virus ni se da por aludido, sigue adelante, sin dejarse distraer por esos planes en los que confiamos desde que inició la pandemia.

La última alternativa, considerada la más efectiva son las vacunas, las cuáles a pesar del conocido de su bondad y efectividad han sido satanizadas por las redes sociales, confiriéndole propiedades negativas que están muy lejos de la realidad y de su misión, esa campaña ha minado la confianza en la población, por eso mucha gente no quiere vacunarse.

El Sars- CoV-2 puede camuflagearse, evadiendo las medidas estratégicas que hemos empleado para detenerlo, este virus parece que tiene un blindaje natural que lo protege contra las principales armas que tenemos.

Esa capacidad transformadora de sí mismo, ha permitido que surjan variantes más contagiosas, más agresivas, más resistentes al tratamiento y lo que es peor, el virus tiene el potencial para que se producir una variante anti vacunas. Por todas esas condiciones es que este virus es indomable.

*El autor es médico, con especialidad en infectología y pediatría.