El sofisma del sistema “americano” ¡pero si eran comunistas!

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Por Humberto Salazar

Cualquiera que lea o escuche a algunos de los históricos del patio hablar del ¨sistema americano¨, podría pensar que desde siempre han sido admiradores del gran país del norte o que desde hace muchos años creen en la democracia liberal como sistema de gobierno, solo que esto no es así, antes bien, si fuera por algunos de los que hemos visto opinando últimamente de un supuesto peligro de la democracia en la República Dominicana este fuera un país de partido único y un régimen comunista, o podríamos llamarlo socialista, para disminuir el impacto de la palabra, ya que esta ha sido su posición política por años, la cual claro, entra en franca contradicción con lo que ha sido una práctica capitalista para su propio beneficio.

Estos son los mismos que se declaran admiradores desde el principio de las andanzas de los dictadores que mantienen un régimen de fuerza que va a cumplir  60 años en la isla de Cuba, claro no osarían mudarse a vivir en el régimen que tanto dicen querer, los que glorificaron desde sus inicios al llamado ¨socialismo del siglo XXI¨, el cual terminó en el desastre que vive hoy el pueblo venezolano con más de 4 millones de sus ciudadanos esparcidos por el mundo, y los que apoyaron a los que combatieron con las armas al prócer nacional Joaquín Balaguer en sus años de gobierno, y todavía deifican a quienes llegaron a desafiar con la lucha armada a un régimen electo por la fuerza de las urnas en su propio país.

Pero de nada de esto muestran arrepentimiento alguno, cuando su fuera por ellos, y lo que dicen y han practicado, en la República Dominicana existiría un régimen comunista donde lo que se repartiera fuera la pobreza y el estado abarcaría absolutamente todo, para nada recordamos que hayan realizado su mea culpa público y se hayan arrepentido de esas locas posiciones políticas que nos hubieran llevado al desastre. Por ningún lado vemos que hayan sido aliados aunque sea de discurso de Los Estados Unidos, por lo que su afirmación de que ¨apoyamos el sistema americano¨, lo que probablemente ni siquiera entienden bien, es un sofisma de marca mayor, una mentira disfrazada de verdad y un intento de justificar posiciones que son inadmisibles en esta etapa de la vida política de la República Dominicana.

Que extraño que ahora quieran ser tan demócratas los que antes combatieron a los que defendían su derecho al ejercicio de la soberanía popular, y verdaderamente se plantearon construir en el país esta democracia que vivimos, donde todos pueden opinar, vivir, respirar, viajar y educarse en lo que cada uno quiera y desee. Lo primero es que esta idea no es consustancial con la democracia de los Estados Unidos, para nada es parte de la Constitución original de ese país, es en 1951 cuando se incluye la XXII enmienda donde se limita al presidente en ejercicio a una reelección y nunca más, y esto después de Franklin Delano Roosevelt se reeligiera 3 veces consecutivas y muriera en el ejercicio del cargo en 1945, por lo que la verdad histórica es que George Washington no aceptó la nominación por un tercer periodo por razones de edad, como bien lo dice en su discurso de despedida titulado ¨farewell address¨.

Es decir, lo de dos periodos y nunca más se incluyó en la Constitución de los Estados Unidos 175 años después de la fundación de la unión americana, y sus resultados son más que cuestionables, pues no hay dudas que ha impedido la continuación de buenos presidentes y continuidad de políticas de estado.

Pero quizás lo más importante, es que esta enmienda se incluye cuando ya los Estados Unidos son una potencia militar y económica de tal magnitud que fue capaz de participar tanto en la Primera Guerra como en la Segunda Guerra Mundial saliendo triunfante en ambas y convirtiéndose de hecho en el país hegemónico durante los últimos 50 años del siglo XX, es decir la doctrina que nos quieren vender de que el ¨modelo de gobierno americano¨ fue el motivo es su progreso económico y social porque los presidentes no se podía reelegir es una vulgar mentira.

La estabilidad política de los Estados Unidos no tiene nada que ver con que los presidentes de reelijan o no, algunos como fue el caso de Ulysses Grant y Teddy Roossevelt lo intentaron y en ambos casos la última palabra la tuvieron los electores, es decir los votantes, por lo que en ninguno de los dos casos pudo haber una tercera reelección ya que el primero  perdió la convención de su partido y el segundo una tercera elección no consecutiva, nadie les impidió presentarse, fue el dueño de la soberanía, que es pueblo quien no les permitió acceder a una segunda reelección.

Si como dicen estos teóricos del patio, admiradores históricos de los regímenes de fuerza en los países comunistas, la causa de los problemas de los países es la reelección de los presidentes, entonces habría que explicar cómo Singapur pasó de ser un puerto de ínfima categoría en el Asia, tan pobre y conflictivo que fue expulsado de la federación malaya en los años 60, a convertirse en el país de mayor ingreso per cápita del mundo, siendo gobernado desde su fundación por el mismo partido político, el Partido de Acción Popular de Lew Kwan Yew, que ha ganado todas las elecciones realizadas en ese país desde 1959 hasta la fecha, y este es un país con una fuerte tradición de voto democrático,

Pero no solo en Singapur, lo mismo ocurrió en Taiwán con el Kuomintang que gobernó la isla desde su fundación hasta hace muy pocos años, ni hablar de los sistemas parlamentarios europeos, donde se la ha permitido por ejemplo a Angela Merkel no dos, sino tres reelecciones en el cargo de Canciller o jefe de gobierno de Alemania, en ningún país europeo existe límite alguno a la continuidad de un jefe de estado al frente del gobierno, el límite lo ponen los votos, en lo que sin dudas es la base del sistema democrático, la mayoría se impone a la minoría y cada quien asume su papel en un momento determinado.

La conclusión es que es un sofisma, una mentira disfrazada con una máscara argumental de verdad, eso de que la reelección es la causa de todos los males, una posibilidad que hay que satanizarla, es la puerta a una dictadura o a una agresión al sistema democrático.

Todo lo contrario, en la República Dominicana deberíamos preguntarnos que nos hubiera pasado como país si Joaquín Balaguer no se hubiera reelegido tres veces en una época donde la confrontación con las armas en las calles era la norma, y si no nos hubiéramos puesto de acuerdo para resolver los problemas derivados del ¨dardos de los partos¨ lanzado en 1994 después de la crisis electoral que se armó desde el exterior con el fin de crear campamentos de extranjeros en nuestro territorio.

Simplemente en nuestro país los votos han aceptado o rechazado a un presidente en ejercicio que intente reelegirse, es el pueblo quien decidió derrotar a Joaquín Balaguer e Hipólito Mejía en sus intentos de continuar en 1978 y 2004 respectivamente, mientras fue ese mismo pueblo quien reeligió al mismo Balaguer en 5 ocasiones, a Leonel Fernández en 2 ocasiones y a Danilo Medina en 1 ocasión, así que para nada hay que temerle a un proceso eminentemente democrático donde la expresión popular expresada en votos sería la que decidiría dos veces si el Presidente Danilo Medina se merece un nuevo periodo de gobierno.

Y decimos dos veces porque primero tendría, en caso de que sea su decisión presentarse nueva vez como candidato, ganar las elecciones primarias abiertas de su partido el próximo 6 de octubre, donde cualquiera que se sienta motivado puede presentarse a votar a uno de los centros que habilitará para ello la Junta Central Electoral, y si gana esa elección tendría entonces que enfrentar el reto de ganar nueva vez en el mes de mayo del 2020, entonces de que peligro para la democracia o violación a la Constitución es que nos hablan cuando no hay nada más transparente que el ejercicio del voto y como dice el refrán, cuando se cuenten ¨el que ganó ganó¨.

Nada de esto sucede en los países que han glorificado durante años los ¨comunistas medio arrepentidos¨ que ahora se dedican a defender un sistema democrático en el que no creen, si creyeran no fueran tan simpáticos y militantes en la defensa de un régimen como el de Cuba que cumplirá 60 años consecutivos con la misma familia dictando las normas de ese pobre país, ahí sí es verdad que no existe democracia alguna, gobierna un solo partido, lo que se reparte es la pobreza y la libertad de expresión brilla por su ausencia, entonces ¿de qué democracia y defensa a la Constitución es la que hablan?.

Vamos a olvidar también el apoyo que se dio al régimen de Venezuela, los que se lanzaron al aire glorificando al ¨socialismo del siglo XXI¨, es más, todavía resuenan en nuestros oídos el invento que se hizo de que se iba a repartir el petróleo de la cuenca del Orinoco y la parte que le tocaría a la República Dominicana, pero como las leyes económicas son inviolables, al final hemos terminado recibiendo a miles de nuestros hermanos del sur de las Américas que huyen del paraíso que nos vendieron, que lamentablemente se ha convertido en un estado fallido sentado increíblemente sobre las reservas más importantes de petróleo en el planeta.

Entonces, si han estado tan entusiasmados por años hablando y apoyando a los enemigos de los Estados Unidos, de dónde sacan la glorificación del ¨sistema americano¨ que entre los países desarrollados sería en único que pone un límite a quienes ejercen el ejecutivo, demostrarlo es fácil, aparte de Estados Unidos, ni en Japón, Alemania, Reino Unido, India, Francia, Italia, Canadá, Rusia, se le pone un freno a un jefe de gobierno que lo esté haciendo bien, en todos estos casos es el pueblo quien decide con sus votos.

Solo que en esta República Dominicana que vivimos, ahora algunos de los más leales admiradores y defensores de los sistemas de gobierno más centralizados y represivos del planeta, por conveniencias personales y de momentos de declaran seguidores del ¨sistema americano¨, ¨cosas veredes Sancho¨ y es que para ver cosas increíbles solo hay que estar vivo.