El silencio de la naturaleza

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Ana Esther Espinel, directora del grupo Audiotec, de ingeniería sonora,  explica que “podemos decir con datos técnicos que la COVID-19 ha rebajado los niveles de impacto acústico tanto en las carreteras como en las zonas peatonales de las ciudades y en sus principales vías”.

“Hemos hecho mapas del ruido definidos como contaminación acústica de ciudades de España, siguiendo las directrices europeas y hemos podido comprobar una disminución del ruido tanto de día, tarde y de noche de entre 6 y 10 decibelios”, indica Espinel.

CONTROLAR EL RUIDO PARA FACILITAR LA CONVIVENCIA.

Para la directora de Audiotec, “la gente no tiene mucha conciencia del ruido que generamos ni de las ordenanzas municipales con respecto a los horarios en zonas residenciales  como es el uso de lavadoras, secadoras u otros electrodomésticos que generan ruido y vibraciones en los propios edificios”.

“En nuestras viviendas –continúa la directora de Audiotec- las personas deberíamos facilitarnos la convivencia y, a partir de las 22,00 horas, entendemos que es tiempo de descanso y no se puede poner una lavadora a partir de esa hora, aunque resulte más económico, pero hay cosas que de alguna manera tenemos que cambiar en nuestros hábitos”.

También con el teletrabajo se puede producir estrés acústico porque  hay espacios internos en muchas casas que no permiten interdependencia entre sus miembros, “lo que impide concentrarnos en el trabajo como quisiéramos y el uso de los auriculares con los que trabajamos nos puede afectar el sentido del oído”, argumenta la ingeniera.

LO QUE HEMOS APRENDIDO DEL SILENCIO.

En cuanto a lo que hemos aprendido del periodo de mayor silencio “será muy agradecido” porque, cuando nos podamos mover, Espinel confía en que podremos tener el ruido más controlado en nuestros espacios, podremos tener unas oficinas con un índice de ruido controlado y óptimo, mediante islas o la instalación de absorbentes de ruido.

Para el equipo de Audiotec, otro de los cambios que  han evaluado es el ruido que se genera en la hostelería. “Hemos comprobado el cambio que se ha provocado en el ruido de terrazas o bares y que molestaba a los vecinos, a las personas que viven en los primeros o segundos pisos de altura que en este periodo de confinamiento se han visto afectados favorablemente”.

“Los restauradores están muy activos en la implementación acústica de sus restaurantes y nosotros estamos a su lado, así como con el mundo de la hostelería y el de los hoteles porque también en ellos se encuentran salas de conferencias que alquilaban para eventos y que se están intentando acondicionar acústicamente y reformar por cuestiones sanitarias”, indica Espinel. 

PAISAJES DENTRO DE LAS CIUDADES.

Los parques ubicados en las ciudades, además de ser pulmones de aire fresco y de limpieza atmosférica, son espacios donde también hay limpieza acústica.

 “Son paisajes que tenemos dentro de las ciudades a los que hay que dar un valor y, precisamente, durante estos días todo el mundo hemos podido escuchar pájaros, creando paisajes sonoros que nosotros, los acústicos, damos mucho valor porque cuando hacemos mediciones podemos identificarlos por las frecuencias que emiten”.

Según la directora de Audiotec “todas las ciudades deberían tener mapas de ruido y planes de acción pertinentes para bajar sus niveles de ruido y, por ejemplo, cambiar el horario de los camiones recogedores de basura o hacer zonas más verdes entre el tráfico y la zonas residenciales”.

Para Ana Esther Espinel “esta circunstancia de confinamiento nos ha dado la posibilidad psicológica para entender que hacemos demasiado ruido y que estaría bien que nos controláramos en ese sentido o que, por lo menos, se echara de menos la falta de ruido cuando volvamos a la vida normal”.

“Los seres humanos nos adaptamos a todo, aunque nos cueste más o menos, pero lo que sí tenemos muy claro es que cuando volvamos a la normalidad nos vamos a dar cuenta de que cuando volvamos a  coger el transporte público o cuando lleguemos a espacios donde hay máquinas taladradoras o ruidosas, vamos a notarlo y nos va a afectar mucho más”, indica la directora de Audiotec.

“Pero justamente por eso creo que vamos a ser más conscientes y esa va a ser una gran oportunidad de cambiar las cosas. Yo, en mi caso,  antes podía entrar en un restaurante donde había mucho ruido mientras comía, pero posiblemente a partir de ahora no lo soporte”.

“Creo que este periodo nos ha dado la oportunidad de concienciarnos de que podemos vivir sin tanto ruido”, concluye Ana Esther Espinel. (EFE)